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Entrevistas

Walter Giardino: "Es posible hablar de un nuevo disco de Temple"

El guitarrista hace equipo con Ronnie Romero –vocalista de Rainbow– para embarcarse en una nueva gira junto a Temple, su proyecto solista.

1998. Rata Blanca entra en un impasse por tiempo indefinido. El siempre inquieto Walter Giardino no desaprovecha el momento: fruto de su nueva maquinación, nace Temple, proyecto metalero clásico que conectará, si se quiere, con las raíces musicales más profundas y genuinas del virtuoso músico local. Pero el proyecto dura poco. El único disco de la agrupación -hoy de culto-, y con él sus presentaciones en vivo, van directo al arcón de los recuerdos cuando los aires renovados del nuevo milenio llevan a la reunión triunfal de la mítica y querida Rata Blanca.

Aún así, no era el final. Más de una década después, Giardino retoma aquella, su senda más íntima: Temple ha vuelto. A cinco años del regreso triunfal, el quinteto completado por Fernando Scarcella, Javier Retamozo, Pablo Motyczak y un invitado especialísimo, Ronnie Romero, se prepara para una nueva serie de presentaciones que los llevará por Sudamérica y Europa, y, quién dice, al tan esperado segundo disco.

La pérdida del "Negro" Sánchez –ex bajista de Rata Blanca, recientemente fallecido- se sintió fuerte en el ambiente. ¿Cómo lo llevan ustedes?

Walter Giardino: Fue una pérdida tremenda, un golpe tremendo para el grupo, para la gente, para su familia, para todos. Hicimos lo mejor que pudimos, desde lo profesional hasta lo personal, pusimos todo como para seguir adelante e intentar que las cosas sigan funcionando. Creo que a nivel profesional lo logramos, y a nivel personal todavía estamos en eso. El Negro va a ser irremplazable, y aunque alguien toque en su lugar, este espacio en Rata Blanca siempre será suyo. Para siempre en nuestros corazones.

Lo reemplazó Pablo Motyczak, que viene laburando con vos hace rato en Temple. ¿Cómo se adaptó, teniendo en cuenta el peso que debe implicar ocupar ese lugar?

WG: Pablo es un músico genial y una persona excelente. Viene de Temple, ya con cierta familiaridad conmigo y el resto del grupo. Se adaptó rápidamente, aunque, por supuesto, tuvo que estar muy concentrado en el material para poder tocarlo y estar a la altura de las circunstancias, cosa que logró sin mayor problema. Aunque, por supuesto, la imagen del Negro es muy difícil de suplantar, o imposible de suplantar. Pablo jamás busca eso, él ocupa un espacio artísticamente, y lo hace de una manera brillante. Realmente estamos todos muy contentos con él, como persona y como músico.

Temple tiene una cantidad inmensa de fans, aun cuando tienen un solo disco, los sigue también mucha gente a la que, por ahí, ni siquiera le gusta Rata. ¿Qué creés que tiene este proyecto que genera todo eso?

WG: Creo que Temple no tiene que ver con Rata, a pesar de que los dos sean proyectos en los que yo estoy involucrado al cien por ciento. Rata es una banda grandísima, llena de compromisos y obligaciones y cuestiones que tiene que cumplir, y Temple fue a una parte más relajada de mi vida artística. O sea, me dejó flotar, soñar un poco más, me dejó un poco más libre de todo eso, y eso se siente. Quizás, en general, no sean tantas las diferencias, pero se sienten, se ven y la gente también lo toma como algo un poco más íntimo mío, un poco salido de esa popularidad, de toda cuestión que envuelve a Rata, que hasta para algunos es nocivo y no les gusta. Quizás en Temple encuentren esa posibilidad de disfrutar de Walter de una forma menos tóxica, por decirlo de alguna manera. Pero bueno, las cosas son como son, Temple tiene su espíritu y eso hace que a la gente le guste, le interese.

¿Tenés planes para un segundo disco?

WG: Es posible hablar de nuevo disco de Temple. No quiero apresurarme, pero las cosas están en un lugar interesante, esta formación está teniendo una proyección, me doy cuenta de que hay muchas posibilidades. Pero hay que terminar esta gira, luego hacer una evaluación, un balance de todo, cómo nos sentimos y qué nos pasa. Pero tal cual están dadas las cosas hoy, es evidente de que hay muchas posibilidades.

Están arrancando una gira mundial, esta vez junto Ronnie Romero. ¿Cómo terminaron trabajando juntos?

WG: Escuché a Ronnie cuando se reunió Rainbow, me contaron que el cantante era latino, vivía en Madrid -la misma ciudad donde vivía yo-, y no nos conocíamos. Me pareció increíble cuando supe todo esto, no fue muy difícil contactarlo, quedamos para tomar unas cervezas y hablar un poco de la vida y conocernos y, la verdad, fue todo fantástico. Después de algunos meses decidí hacer esta gira y quería contar con él. Mi manager se puso en contacto y llegamos a un acuerdo. A Ronnie realmente le interesó muchísimo, está muy contento de poder participar del proyecto, así que las cosas se dieron geniales. En Chile fue increíble, fue un arranque de gira perfecto. Nos encuentra con todas las ganas y todas las energías como para seguir adelante.

La gira incluye varios shows en Argentina. ¿Qué nos tienen preparado?

WG: Por ahora Temple tiene un solo disco, por suerte es muy querido y valorado, así que gran parte de ese show van a ser estas canciones, y algunas otras de grandes bandas de toda la vida, con las cuales podemos contar. Va a ser un show muy intenso, muy, muy potente. Espero que la pasen tan bien como esperamos pasarla a nosotros y que disfruten del show.

¿Cómo siguen después?

WG: Después de la gira intentaremos capitalizar lo mejor posible todo el trabajo y hablaremos de un nuevo disco y una nueva gira. Todo eso está por verse. Así que, nos vemos en el próximo capítulo.

Walter Giardino’s Temple feat. Ronnie Romero se presentan el viernes 10 de noviembre en el Teatro Vorterix (Lacroze y Álvarez Thomas, CABA)