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Historia del Rock en Argentina

1984

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Durante el mes de septiembre, vino al país Iván Lins, quien hizo un Luna Park compartido con Pedro Aznar, Luis Alberto Spinetta y León Gieco. El recital se filmó para televisión y se editó un disco donde Lins canta “Muchacha ojos de papel”, Maribel se durmió” y “sólo le pido a Dios”, mientras que Spinetta hizo “Saliendo de mí”, Pedro cantó “Velas izadas” y León interpretó “A nuestros hijos”. A mediados de mes, Fito Páez hizo su primer gran recital, en el teatro Astros y con un lleno total, confirmando sus cualidades de cantante y compositor. Y el 21 -día de la primavera- hubo un festival en parque Sarmiento, con poca gente y los artistas de la compañía de Daniel Grinbank: Celeste Carballo, Juan Carlos Baglietto, Los Abuelos de la Nada, Nito Mestre, Fito Páez, Suéter y Oveja Negra.

En octubre llenó el Luna Park Víctor Heredia, quien se encontraba en un pico de popularidad. El 6, en Obras, Los Twist hicieron un recital con poquísimo público, lo que se debió al material difícil de digerir de su segundo LP “Cachetazo al vicio”. La locura de Los Twist ya era un recuerdo. David Lebón hizo 3 fechas en Obras, y el 19 volvió Serrat, quien recibió el mismo furor que en 1983, llenando con facilidad el Luna Park. Sandra Mihanovich hizo su recital importante del año en el teatro Opera, y octubre terminó preparando el terreno para los grandes eventos de fin de año.

El fin de semana del 3 de noviembre tuvo como protagonistas a Zas (en Obras), Facundo Cabral (en el Luna Park) y el espectáculo “Porqué cantamos” (Celeste Carballo, Nito Mestre, Juan Carlos Baglietto y Oveja Negra... en el Coliseo). Todos con numerosa audiencia. Luego, Litto Nebbia presentó en Obras “1992″, su último disco, con un título que se mofaba del hecho que su público generalmente le pide ciertos temas mucho tiempo después de grabarlos, y que año 1992. Los Abuelos de la Nada llenaron el Coliseo, y sobre el final del mes, Suéter y La Torre también llevaron a sus fans a dicho teatro.

Un hecho anecdótico fue que el 18 y 25 de noviembre, David Lebón actuó en La Esquina del Sol bajo el seudónimo “El Ruso y sus Cometas”. La razón fue que, con la creciente cantidad de público, los músicos más importantes tenían que presentarse a lo sumo dos veces por año en Capital, y sólo en estadios o teatros, siendo imposible tocar seguido, simplemente por el alto costo de sonido y luces que implican transportar. Así, la escena de los pubs (Stud Free Pub y La Esquina del Sol) quedaba para grupos y solistas de “Primera B”, siendo relegados a pubs menos importantes los demás grupos chicos, y siendo vedados los grupos grandes con ganas de tocar seguido. Por eso, al margen del lleno asegurado y la broma del seudónimo, es que David Lebón tocó así, de la misma forma en que Charly se había presentado como “Giovanni y los de plástico”.

En diciembre se hicieron dos festivales en Capital Federal: uno en el Parque de la Ciudad (ex-Interama) y otro en San Isidro (el “Recital de los Lagos”, donde debutó el trío GIT). Ambos esperaron atraer más de 15 mil personas, pero a esta altura, la gente parece no interesarse más en los festivales, prefiriendo reservar el importe de la entrada para comprar un disco, o directamente ir a una presentación en un teatro o estadio. Los restantes recitales del mes fueron los de Piero en el teatro Opera (grabando para el LP “Qué generosa sos, mi tierra” que se editó a las dos semanas), Facundo Cabral en Atlanta, Raúl Porchetto en el Coliseo, Soda Stereo en el Astros, y virus también en el Astros. Y el 21 se hizo “El gran concierto” en Vélez, con Mercedes Sosa, León Gieco y Milton Nascimento (y varios invitados, como Kleiton & Kledir, Nito Mestre, y Gustavo Santaolalla). El recital se filmó y grabó para un LP, y la asistencia fue de 30 mil espectadores.

La encuesta de la revista Pelo sobre 1984 tuvo a La Torre como mejor grupo y mejor tema con “Sólo quiero rock and roll”. El LP del año fue “Del ’63″, de Fito Páez, y el grupo revelación fue GIT.

¿No te animás a despegar?

Mayo fue un mes con recitales que se grabaron para la posterior edición de un disco. El 4 y 5 se reunieron en el Luna Park Víctor Heredia, Cesar Isella y el Cuarteto Zupay, con el espectáculo “Canto a la poesía”, integrado por canciones basadas en poemas de María Elena Walsh, José Pedroni y Pablo Neruda. A la semana siguiente, Marilina Ross llevó a su público al teatro Odeón, donde se registró el material de “Soles” para un LP que la compañía grabadora luego decidió no editar hasta después de 1985. El 18 y 19, Pappo hizo dos Obras que se convirtieron en un álbum doble. Finamente, pero sin intenciones discográficas, Los Abuelos de la Nada llenaron dos Luna Park con un espectáculo junto a un par de números circenses. La razón fundamental de semejante convocatoria fue la popularidad que tuvieron los temas de su LP “Vasos y besos”, como “Mil horas”, “Así es el calor” y No se desesperen.

La tristeza no camina, la alegría todo el día.

Sobre un arco iris nace tu esperanza ya,
no tengas dudas, pronto brillará.
Críticas injustas, ‘Juventud sin unidad’,
es todo un verso, lo demostrarás.

Tira las palabras finas, que no sirven más,
guarda las sabias, son las de verdad.
No se desesperen, locos, si algo sale mal,
no se detengan, hay que ir a más.

La energía, nuestra amiga, no respondas porquerías.

Brillará tu alma alejándose del mal,
cuando te ocupes de la humanidad.
Demostrarás que tu amor es de verdad
cuando abandones la mediocridad.
Un rey verdadero, sabio y justo erigirás
si tu energía no tira para atrás.

No, no se desesperen, locos, todo va a andar bien,
ninguna bala parará este tres.

En radio Del Plata, empieza el programa “Submarino amarillo” (los sábados y domingos... luego todos los días de la semana). Y por radio Rivadavia, el periodista Víctor Pintos empieza un completísimo micro llamado “La historia total del rock argentino”, con notas a los protagonistas, música y datos poco conocidos.

A mitad de año se estrena la obra “Tango salsa”, de Robertino Granados, con música de Charly García y Andrés Calamaro. Y en agosto se estrena la película “Los chicos de la guerra”, de Bebe kamín y con pasajes donde asoman temas como “Ayer nomás” y partes de un recital de Juan Carlos Baglietto. Ese mes no se permite la realización de un festival en la ciudad de Luján, en un gesto por demás intolerante de las autoridades de dicha ciudad. Y el hecho entre divertido y escandaloso fue originado por Charly García en Córdoba, al bajarse -supuestamente- los pantalones después de ser agredido verbalmente por parte del público. “Cuando gritaban que era marica”, explicó Charly un año después del asunto, “les contesté que la miraba con cariño, ¡y se escandalizaron! A veces los rockeros so lo más antiguo que hay y se escandalizan como viejas. Cada grupito anda por su lado, juzgando a los demás y creyendo que tienen la verdad. Cuando sucedió el juicio famoso me hacían notas sensacionalistas en todos los diarios, poniéndome como un inmoral. Yo me dejé avasallar y enfrenté la pálida. Fue toda una puesta en escena bastante ridícula, con todos los abogados y jueces queriendo figurar y hacerse los Petrocelli con grandes declaraciones sobre moral y libertad. Y al mismo tiempo estaban fascinados de tener atrapada una estrella de rock. Al final terminé ganando el juicio y quedé libre de culpa y cargo”.

¿Quién puso el bomp?

Una de las primeras disposiciones del gobierno democrático fue derogar las “listas negras” radiales. Además, la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires se encargó de organizar recitales gratuitos de música popular, adjudicándole a Barrancas de Belgrano el escenario del rock. Así tocaron ante unas 10 mil personas David Lebón, Spinetta Jade, y La Torre.

El 10, 11 y 12 de febrero se hizo otra edición del Festival de la Falda, del que supuestamente se iba a grabar material para un LP en vivo. Actuaron -ante unas 8 mil personas por noche- Spinetta, Miguel Abuelo (solista y con Los Abuelos de la Nada), Alejandro del Prado, Hangar, Fito Páez, Juan Carlos Baglietto, Alejandro Santos, Litto Nebbia, y otros.

El furor musical del verano fueron Los Twist, cuya popularidad creció rápidamente hasta llegar a vender más de 50 mil placas de su LP debut. Junto a Los Abuelos de la Nada, fueron quienes mejor ejemplificaron una música que fue descalificada por los eternos prejuicios de muchos férreos roqueros: el rock para discotecas, el “rock bailable”, el “rock Divertido”.

A lo largo de los fines de semana de marzo se organizan recitales en Marabú, con grupos “modernos”: Virus, Los Twist, Los Helicópteros, Soda Stereo, Nylon y Cosméticos. De esta manera, muchos grupos que seguían el circuito de pubs se hacen más conocidos y durante el año accederán al contrato de grabación ()caso de Soda Stereo y Cosméticos). Mientras tanto, el trío GIT (Pablo Guyot, Willy Iturri y Alfredo Toth) hace un demo con dos temas que empiezan a sonar por las radios, creando un mínimo de expectativa alrededor de ellos; son los temas “Oh, mi amor” y “Acaba de nacer”.

En el terreno de los juglares, Miguel Cantilo inicia un ciclo llamado “Historia sin censura”, integrado por temas que tocaría solo con su guitarra, recorriendo material viejo e inédito. El 10 de marzo se graba el espectáculo “Ferrocabal” en el teatro Regina, un material que le otorgará inesperada popularidad a Facundo Cabral. Y en abril llegan a Argentina Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, máximos representantes de “La nueva trova cubana”, cuyos temas se pasaron mano a mano durante la última época de las dictaduras. Llenaron varios Obras y grabaron un disco doble en vivo con la participación de artistas locales como León Gieco, Piero, el Cuarteto Zupay, y Víctor Heredia.

Durante el primer semestre del ’84, el productor Daniel Grinbank hizo lo posible por colocar artistas de rock argentino en el mercado español. Juan Carlos Baglietto y Charly García hicieron giras de promoción (sólo haciendo reportajes) para apoyar el lanzamiento de sus discos. Inclusive, Celeste Carballo actuó como soporte de una gira de Banzai, tocando el 28 de junio antes de Santana y Bob Sylan; y el 13 de julio, Charly tocó en el Studio 54 de Barcelona. Su nombre ya es conocido entre los rockeros más informados de la península ibérica, especialmente luego que el muy popular Miguel Ríos incluyera “Nos siguen pegando abajo” en sus recitales y en el LP “Encrucijada”.

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