Hacía tiempo que no surgía en nuestro medio un grupo con una propuesta original y renovadora. Este parece ser el caso de Raíces, que en sus dos recitales de presentación en el Teatro Estrellas dejó entrever un sonido inusualmente compacto y personal para un grupo que recién se inicia.

Está integrado por Roberto “Negro” Valencia en teclados, percusión y voz, Alberto Bengolea en guitarra, Beto Satragni en bajo y voz, Raúl Campana en batería y Jimmy Santos en percusión, estos tres últimos uruguayos.
La propuesta musical de Raíces es profundizar en la herencia musical de los negros del Río de la Plata, fundamentalmente en torno al candombe, ritmo sobre el cual están basadas la mayoría de sus composiciones. Aunque tampoco faltan un tema funky, ritmos afro, brasileros, y hasta un rock.
Todos los miembros demostraron gran solvencia en sus respectivos instrumentos, sobresaliendo el guitarrista Bengolea, de clara extracción jazzistica, y Beto Satragni, un bajista de excepción, en cuyo brillante desempeño recae buena parte de la polenta del grupo. Raíces mostró un repertorio variado e inteligente, desplegando en el escenario una alegría y una convicción que no pudo dejar de contagiarse al público, que aplaudió largamente cada una de sus composiciones. Los temas son en su mayoría de Valencia, colaborando Satragni con algunos de su autoría. Se destacaron el sugerente y exótico ritmo de “El Comienzo”, un tema afrobantú con el que abren el recital; el potente funky de “Cangas de Narcea”, con una polenta para hacer mover hasta las piedras; “Volviendo atrás”, un capoeira brasilero que incluyó un solo de berimbau a cargo de Valencia; “Tom Coton”, un candombe que cuenta la historia de un brujo que curaba por medio de su tambor, tocada únicamente por Beto en guitarra y Jimmy en congas logrando un clima de gran belleza; “Camino Solo”, un milongón (ritmo mezcla de milonga y candombe) lento que va estableciendo un paulatino crescendo, y permitió el lucimiento del violero en un sentido solo, y “Belmiro”, un candombe rápido que empezó con un impresionante solo de bajo de Satragni y finalizó con un caliente solo de congas del negro Jimmy, que dejó al público clamando por un bis.
Algunos desajustes, debidos probablemente al nerviosismo del debut, prometen superarse en próximas presentaciones, a las que vale la pena seguir con atención, porque Raíces es un grupo que con su ritmo puede llegar hasta a sacudir el aletargado panorama de nuestro rock.
Claudio Kleiman