Unos meses atrás, la carta de Sandra Russo derritió a mas de uno, y en este número se publicaban dos correos de una hiperfeminista de Ramos Mejía, llamada Laura Ponte. “Mataría conocerte” era el final de la respuesta de la redacción, firmada por Pipo.
Así fue, y Roberto Petinatto, escondido detrás del nombre de la autodefinida “yegua”, se sumó tiempo más tarde al staff. Ese mismo correo tuvo también una carta de Guillermo Vilas, pidiendo apoyo para el movimiento de rock nacional, en ese caso, destacando la figura de Luis Alberto Spinetta.
SUMARIO:
Colombia: el Expreso en el aire
Elvis Presley: prisionero del rock and roll
Poesía inédita, poesía vital
Daniel Binelli. Dónde ir con el bandoneón?
Guía práctica para habitar el planeta Tierra
Henry Cartier-Bresson. Un cazador al acecho
Revistas Subterráneas
Historieta: Vuelos de Argento
Energías para la vida
Discos: «El fantasma de Canterville», León Gieco
Discos: Chick Corea
Discos: Peter Gabriel
Discos: «Un día en las carreras», Queen
Los sonidistas de Joe Cocker. Reportaje a Roger Hopkins
Joe Cocker. Un gasista en el Sheraton
Bobby Keys. Un saxo blusero
Mike Lang: de Woodstock al Luna
La banda que acompañó a Cocker
El Luna explota con una ayudita de Joe Cocker
Nicky Hopkins. El primer sesionista del rock.