Rata Blanca lanzó su decimosegundo disco, «La llave de la puerta secreta», respetando su sello.
Afuera, los fans hacían casi tres cuadras de cola para comprar el CD. Adentro de la disquería, en pleno Barrio Norte, Rata Blanca atendía informalmente a la prensa y brindaba más datos sobre «La llave de la puerta secreta», el disco número doce en su carrera.
Llegó el gran día… pasaron dos años y están otra vez con disco nuevo.
Adrián Barilari: Sí, realmente. Pasaron dos años, pero nosotros seguimos trabajando. Cada uno hizo cosas por su lado, giramos muchísimo… y los últimos seis meses se los dedicamos al disco.
Hay cientos de fans afuera y el disco ya es Oro, antes de salir. La expectativa es enorme.
AB: Sí, ojalá que sea sólo el comienzo. Trabajamos muchísimo y nos da mucha fuerza ver tanta gente a la espera.
¿El disco va dirigido a los fans de Rata o a todo público?
AB: Nosotros ya somos una banda medio clásica, dentro del estilo. Obvio que queremos vender la mayor cantidad de discos posibles, pero el seguidor nuestro de siempre no se va a sentir decepcionado.
¿Con qué se encontrarán al escuchar el disco?
AB: Es un disco típico de Rata Blanca. Muy metalero, con alguna balada como siempre. Y también hay un blues, algo inédito en nosotros.
¿El sonido es el conocido por todos?
AB: Sí. Hemos puesto toda la tecnología de hoy en día en beneficio de ese sonido de los ’90. Casi vintage. El disco suena como «Magos, espadas y rosas» o «Guerreros del arco iris».
¿Dejaron mucho material afuera?
AB: No, no teníamos tanto excedente. En realidad, quedaron sobretodo algunas letras…
¿De qué tratan las letras que quedaron?
AB: Gran parte del disco está relacionado con el libro «El código Da Vinci». Lo leímos, nos fascinó y fueron saliendo cosas relacionadas. No es un disco conceptual porque no todo es sobre el libro… pero hay mucho de eso.
¿Cuál es el tema que más te gusta a vos?
AB: Justamente «Blues»… porque sale de lo habitual en Rata Blanca.
¿Ya están trabajando en la presentación?
AB: Sí, el 24 y 25 de junio en Obras. Pero antes tenemos ya cerradas varias fechas por el interior del país. Y a partir de julio nos iremos de gira por América.
¿Nos podemos imaginar una propuesta con toques de «El código Da Vinci»?
AB: Y, hay varias ideas de producción dando vueltas. Estamos convencidos de que un show sin sustento visual ya no sirve. Creemos que estamos a la altura de hacer cosas interesantes, competir con bandas de afuera. Si nos ponemos solamente a tocar, esos monstruos nos pasan por arriba. Nosotros podemos pelearla.