Para un grupo que hace años viene batallando, grabar un primer disco es. además de la concresión de un gran sueño, una tarea muy, pero muy difícil. Por lo general, esos grupos tienen una gran cantidad de material acumulado y, al llegar al estudio, no saben que ternas poner y cuáles dejar de lado. Además, los años de carrera de un grupo traen aparejados una serie de cambios en su linea musical, producto lógico de la evolución y la actualización. Y aqui es cuando la tarea de un produétor es fundamental en el álbum debut para que la música suene coherente a través de los distintos temas. Los Enanitos Verdes llegaron en el ’84 al disco tras muchos años de tocar en Mendoza, su provincia natal. Y llegaron con una gran cantidad de material, producto de sus distintas etapas. Los Enanitos fueron durante mucho tiempo un grupo heavy marcadamente influenciado por Led Zeppelin. Con el tiempo fueron evolucionando hacia un rock moderno de base dura y mucha melodía, todo esto sin dejar de lado las baladas románticas con las que siempre matizaron su música. Ante este cuadro de situación (heavy por un lado, rock moderno por el otro, y baladas por otro), Leo Sujatovich realizó un notable trabajo de producción tratando de dar una coherencia al material. Sin embargo, la disparidad estilistica sigue siendo muy fuerte. Por un lado están los temas pesados («Gente incoherente», «Comiendo en el plato del perro»), por otro los temas de aire moderno («La nena de diecisiete», «No se metan más»), las baladas («Aún sigo cantando», «Cambia, volvé») y algo de rock progresivo («Detrás de las ruinas»). En este collage estilístico resaltan la voz de Marciano Cantero y la habilidosísima guitarra de Felipe Stani, y queda en evidencia que las canciones calmas son la veta más fértil del grupo, aunque algunas de las composiciones más fuertes rítmicamente también seducen, corno el caso del contagioso «La nena de diecisiete». «Los Enanitos Verdes» es un álbum desparejo que tiene picos musicales pero también algunas caídas de tensión. Las letras, sin ser brillantes, son buenas, y todo hace suponer que, una vez que lo. gren una definición estilística (lo que en modo alguno implica que se tornen cerrados musicalmente). van a dar que hablar.