En plena actividad con su banda Pájaro Diablo, el cantante y guitarrista encara en paralelo su propio proyecto solista en el que acaba de editar su segundo disco, «Alterar el pulso».

«Es una invitación a detenernos en las vibraciones, emociones y pensamientos que genera el tiempo como idea global: Pulso=Reloj, Pulso=Ritmo, Pulso=Corazón –explica Ernesto Herrera-. Detenerse a pensarlo genera una emoción, un sentir. Pensar que el ritmo es una de las características de la música. El ritmo consta de unidades de tiempo; el tiempo es infinito, por ende, la música podría pensarse como infinita también. O pensar cómo cualquier emoción influye directamente en la noción del tiempo. Cuando abrazás profundamente a alguien, y de repente sentís que el tiempo se detiene. Cuando sentís ansiedad por algo que deseás o extrañás. Esa noción del tiempo se vuelve algo vertiginosa».
¿En qué se diferencia a tu primer álbum «Ser y respirar»?
«Ser y Respirar» es un disco más calmo, desde la palabra, desde la instrumentación, es un viaje más interior quizás. Este, en cambio, es más manija (Risas). Si bien en algunas canciones se mantiene viva esa sonoridad acústica, el disco se creó en un mundo sonoro más picante. Hay condimentos interesantes como el sintetizador, o la guitarra de doce cuerdas.
¿Qué cosas te permitís en tu etapa solista que con Pájaro Diablo no podés?
Jugar con los ritmos irregulares. Con las afinaciones. Tocar la guitarra muy suave, con poca presión en la mano derecha. Tocar otros instrumentos como el teclado o lo que tenga a mano en el momento. Experimentar cualquier sonido sin seguir un estilo o un molde. En este disco me permití grabar en mi propio estudio, lo que me dio la ventaja de tomarme el tiempo necesario para estar conforme con cada plano, cada toma. Con Pájaro se dan otras dinámicas, otra búsqueda, es otro el juego.
¿Con qué se va a encontrar la gente en el show en Circe?
Con toda esta data, comprimida en una lista de quince canciones. Me acompaña el grupo con el que vengo tocando desde el año pasado: «Pachi» Cioffi en batería, la sección de cuerdas, Luis Ramírez en violín, Abi Vallejos en cello, Die Fagalde en viola y Nico Costanzo en violín. Más músicos invitados. Entre ellos el co-productor del disco, Ariel Porroni. Va a ser una linda noche. En un lugar super cómodo y cálido como Circe.