El quinteto cordobés de rock alternativo acaba de lanzar, luego de una campaña de financiamiento colectivo, su segundo disco: «Eterna».
«Fue increíble haber logrado esa meta. Cuando nos propusimos realizarlo quizás no sospechábamos obtener tanto apoyo; y cuando cada vez más gente se sumaba, nos llenábamos de alegría –cuenta Gustavo Fernández, voz y guitarra– Pudimos editarlo gracias a ellos, las personas que nos siguen, apoyan, confían en nosotros y quieren que sigamos trayendo canciones. Es algo que nunca nos vamos a olvidar».
Una de las grandes diferencias entre este flamante material y su antecesor «Contradictio» (2013) es el cambio de formación de algunos integrantes y el ingreso de los teclados, lo que produjo que el conjunto cordobés mutara su sonido punk hacia un perfil más orientado al alternativo e industrial haciendo surgir un lado más pesado, oscuro y creativo.
El álbum cierra con la frase «el momento es hoy», en la canción «La eterna espera», y ese es el hilo conductor que envuelve a la placa: «La inexistencia del tiempo y que uno puede ser feliz y trascender en este mundo en el que pareciera que los sueños se alejan cada vez más; no es solamente un mensaje que queremos transmitir, sino es una vivencia propia –explica el frontman–. Somos testigos en nuestra propia carrera de casualidades que parecieran puestas a propósito para marcarnos el ritmo o el camino, y esa fascinación la transmitimos en el álbum y a quienes nos escuchan».
La agrupación, que en la actualidad se completa con Florence Becker (guitarra y coros), Axel Merdinian (batería), Emilio Lucero (teclado y piano), Eugenio Díaz (bajo), ha participado en su corta carrera en varios festivales de renombre como el Cosquín Rock y el RockeaBA, en los que hay aprendido y se han relacionado con otras bandas que están en el mismo camino o más adelante y agrega: «Se genera un feedback que nos hace bien a todos, compartir emociones, sueños y aprendizajes para todos poder seguir haciendo esto que tanto nos gusta. Nos llena de alegría porque es un reconocimiento a tanto trabajo y empeño que le hemos puesto a Cith, y que es totalmente real. Nos da la seguridad de que todo eso no pasa desapercibido y nos da ganas de seguir adelante».