Este segundo long play de La Zimbabwe aparece en el mercado argentino en momentos en que el interés por la música reggae parece haberse diluido casi por completo. Sin embargo, los músicos de esta banda parecen estar muy convencidos y comprometidos con lo que hacen, porque se nota una importante evolución musical con respecto a su primer disco.

Nuevamente hay temas en inglés y en castellano, en los que salen claramente favorecidos los primeros, debido a las cadencias naturales de la música jamaiquina. De todos modos, los temas en castellano también se destacan, y en general el disco está impecablemente arreglado y ejecutado. Merecen mencionarse las guitarras de Marcelo Delgado y Afo, y muy especialmente los arreglos de vientos y los solos de Sebastián Shcon, además de los aportes vocales de Sandra Bailac y Celsa Mel Gowland.
La Zimbabwe conoce todos los trucos de un buen grupo de reggae y los pone en práctica: las guitarras punzantes y distorsionadas, los clásicos teclados, las voces en delay, etc. En síntesis, un buen disco —recordando las limitaciones del género adaptado— que entretiene de principio a fin.
J. M. Cibeira.