La rosa que me diste
hermosa flor sensible
se marchitó, se marchitó.
Nunca más volviste
quedó encogida y triste
nadie la regó, nadie la regó.
Pero has de saber
que quiso morir bella.
Su aroma se fue
y quedó su memoria
dulce y fresca, dulce y fresca
el aroma de una novia
dulce y fresca, dulce y fresca
el aroma de una novia
Recuerdos que no existen
jugando a ser felices
cálida ilusión, cálida ilusión.
Inventos por no herirme
fantasma de un despiste
se desvaneció, se desvaneció.
Un juego de dos
que no imprimió una huella.
El viento giró
nuestro viaje a las estrellas.
Sueño muerto, sueño muerto
olor de bella historia.
dulce y fresca, dulce y fresca el aroma de una novia
Y se te olvidó, y se te olvidó
volver a regar tu rosa