El grupo que anticipó el hard rock argentino multiplicó por nueve sus escuchas gracias a la banda de sonido de El eternauta. Una nueva vida para un clásico del rock nacional.

Este mes se cumplen 50 años de la aparición del primer álbum de El Reloj, uno de los grupos fundacionales del hard rock argentino. Surgidos en 1970 en el barrio de Lomas del Mirador, en La Matanza, su primer trabajo discográfico —editado en 1975— se convirtió con el tiempo en una obra de culto.
Cinco décadas después, la banda vive una inesperada reivindicación: dos de sus canciones fueron incluidas en El Eternauta, la serie de Netflix estrenada el pasado 30 de abril. “Alguien más en quien confiar” suena en el primer episodio, y “Blues del atardecer” aparece en el capítulo seis, justo sobre el final. El impacto fue inmediato: El Reloj multiplicó su número de escuchas en plataformas en un 867%.
La historia del grupo comenzó con Eduardo Frezza (bajo y voz) y Fernando “Willy” Gardi (guitarra). Tras algunos cambios de formación —incluyendo el paso del legendario Bocón Frascino—, la banda grabó su disco debut con Osvaldo Zabala en guitarra, Luis Valenti en teclados y Juan “Locomotora” Espósito en batería, considerado el primer músico argentino en usar doble bombo.
En 1976 publicaron un segundo álbum, también titulado El Reloj, y luego editaron La esencia es la misma en 1983. En los ‘90 y 2000 sumaron títulos como Santos y verdugos (1994), Hombre de hoy (1999) y Mercado de almas (2002), además de varios registros en vivo.
A pesar de las muertes de Gardi (1995), Valenti (2004) y Espósito (2016), la banda siguió activa con Frezza y Zabala al frente, sumando a José Sanmartino, Alexis Fillerín y Maximiliano Zabala a su formación.
Cinco décadas después de su debut, El Reloj vuelve a ocupar un lugar destacado en el mapa del rock argentino, esta vez con nuevas generaciones descubriendo su sonido a través de una de las producciones más ambiciosas de la televisión actual.