La banda de rock alternativo irrumpe en la escena con el lanzamiento de «Kaboom», el primer corte de su esperado EP. Con una estética que fusiona la oscuridad gótica y crudeza del rock moderno, propone un viaje por los síntomas de una sociedad atrapada en un loop de consumo y alienación.

Mala Reina es una banda argentina de nü metal alternativo, formada en San Andrés de Giles (Buenos Aires, 2007). La búsqueda constante de un sonido propio los lleve a romper estilos y etiquetas, sin renegar de sus influencias. El cantante (Nikko Vicente) logra reconocimiento al sumarse al nuevo proyecto solista de Gustavo Rowek a fines de 2011. En 2010 lanza su disco debut (R.I.P) y durante el 2013 llega su segundo álbum (Fobia). Cuatro años después, publica su tercer material de estudio: El Circo de las Utopías.
«Kaboom» es la puerta de entrada a su nuevo EP, y la representación sonora del consumismo como una cárcel de oro. A través de guitarras distorsionadas y una atmósfera densa que evoca la mística de El Cuervo, la canción narra el primer paso de Drapetos (personaje central que vive su existencia en un bucle infinito de deudas y deseos manufacturados).
El EP titulado “La Era de la Drapetomania” se estructura como un ciclo de seis canciones, cada una representando un síntoma social específico: Kaboom (Consumismo); La gente mainstream (Frivolidad); Infiernos (Anhedonia); Sublingual (Dependencia); Sabotaje (Ansiedad); y Single fantasma (Locura).
¿Cómo se dio el regreso de la banda y qué expectativas tienen?
Nikko: No sabría explicarlo con exactitud. Supongo que se dio un poco por el deseo inconsciente de no dejar en el olvido canciones que compuse y me acompañaron a lo largo de mi vida. A su vez, el azar hizo lo suyo, ya que me encontraba pre produciendo canciones junto a Lobo López. Todo fue tomando su cauce hasta hoy, que es el encargado de las guitarras y responsable del nuevo sonido de la banda, ya que está detrás de la grabación y mezcla del material nuevo.
¿Se sienten más sólidos en esta etapa compositiva?
Sí, realmente estamos muy contentos con el resultado. Si bien es un material nuevo y fresco, mantiene el espíritu de Mala Reina. Creo que es difícil lograr esa fusión cuando sos una banda con más de 10 años de trayectoria.
¿Cómo y cuándo nació el sencillo que están presentando?
Yo estaba en una etapa de incertidumbre, por así decirlo, buscaba sonidos nuevos, pero a su vez re conectar con las raíces artísticas y musicales de uno. Así fue que comenzó la composición y, posteriormente, producción de esta canción y las demás; sumado el clima social y geopolítico que uno percibe en la atmósfera, toda esa mezcla de emociones que sentía eran un vendaval de pensamientos que necesitaba traducir en canciones. Así fue que nació, y no es casual que sea un material conceptual.
¿Dónde fue rodado y quiénes ayudaron a plasmarlo?
La producción general y dirección de cámara estuvo a cargo de Roki Romero (Estudio Riding A Wave) y todo su equipo técnico. También Lu Vernieri, con quien trabajamos el concepto visual que tenía en mente para este el video.
¿Qué mensaje lo atraviesa?
Básicamente es la primera canción de este material conceptual, que narra la historia de un sujeto que se encuentra inmerso en un sistema de consumismo y productividad excesiva. Es una crítica al mercantilismo en sí.
¿Tienen algún show de presentación próximo?
Si, el sábado 8 de agosto en Strummer Bar (Palermo) junto a Diluvio y Bad King of Butterflies.
¿Cuáles son los siguientes objetivos?
Estamos planeando diferentes formas de presentar el material nuevo, pero todo está en proceso. Al ser una banda con autogestión, uno intenta que la motivación de hacer no le juegue una mala pasada. Es un poco el mensaje del material actual, no perseguir la zanahoria del mundo de la híper productividad y la frivolidad.