Esta frase no solo refiere a la forma clásica de decir «Que estés bien» en el Lower East Side de New York, sino al nombre elegido por el artista canadiense para materializar sus nueve canciones más recientes y distribuirlas a través del sello argentino Argie Pop Records.

Originario de Toronto (Canadá) la carrera musical de STEVE SHIFFMAN comienza de forma prometedora al completar un proyecto de clase en Fanshawe College (London). El EP resultante «Boatman» alcanza el top 20 de las listas de radios universitarias canadienses.
Buscando una banda consolidada, forma el trío de indie rock 4-Star Movie, con el que logra giras nacionales, la emisión de sus videos en MuchMusic y una aparición en el programa Open Mic de CTV con Mike Bullard.
Posteriormente, se muda a Nueva York y toca en micrófonos abiertos por la ciudad. La primera formación de Steve Shiffman & The Land of No es un dúo de guitarra y batería junto a Pete Hayes de The Figgs.
Su trayectoria discográfica incluye: «Steve Shiffman & The Land Of No» (2008) grabado en Seaside Lounge (Brooklyn) y publicado por Tiny Beast Records; «Mon Dieu» (2013) realizado en su estudio Sunset 7, con dAve Hollinghurst como ingeniero de sonido, y lanzado en vinilo a través de Later Records (sello propio); «Double Life» (2018) publicado como una edición conjunta de Later Records y Clearly Records (Carolina del Norte). Entre los videoclips se encuentran: «Atlantis», «Clown’s Lament», «We’re A Mess» y «Sunspot On My Mind».
Actualmente, edita el material discográfico «Be Well» a través de Argie Pop Records (Argentina) y anuncia un concierto épico en el histórico Baker Fall (New York) para el sábado 13 de junio.
¿A qué hace referencia el título del álbum?
En Nueva York, “Be Well” es una forma tradicional de decir: “Que estés bien”, y la gente todavía la utiliza donde vivo (Lower East Side). Es un recordatorio de que, cuando el mundo se desmorona a tu alrededor, a veces solo resta estar bien con uno mismo.
¿Cómo y cuándo fueron escritas las nueve canciones?
Algunas de estas canciones han estado en desarrollo durante mucho tiempo. “Be Well” tiene sus orígenes en una canción completamente diferente, que fui trabajando con el paso del tiempo.
Durante la pandemia de COVID, la mayoría de los temas comenzaron a tomar la forma que tienen actualmente. Luego está una canción como: “Breathe Me In”, que fue escrita justo antes de ser grabada.
¿Existe alguna razón particular detrás de la cantidad y su secuencia?
No realmente, aunque por lo general nuestros discos se vuelven un poco más extraños a medida que avanzan. Me gusta la yuxtaposición del delirio psicodélico en «Advantage Rock», seguido de un tema acústico sencillo como «Breathe Me In». Siempre he preferido los discos que presentan ese contraste tan marcado.
¿Hay un concepto general que las conecte?
No diría que existe un concepto específico, aunque no sería incorrecto notar temas relacionados con la desesperación y la catástrofe.
¿Dónde se grabó el álbum y quiénes participaron en hacerlo realidad?
El álbum fue realizado en nuestro espacio de grabación y ensayo, Miguel’s Baby, un estudio colectivo en Manhattan del que la banda formaba parte y que yo ayudé a construir. El nombre surgió porque la esposa de uno de los integrantes del colectivo soñó que yo proponía ese nombre, y todos sentimos que la vida real debía imitar al sueño. Me alegró hacer una aparición especial en su sueño para aportar el nombre.
La grabación fue ejecutada por nuestro guitarrista de larga trayectoria, dAve Hollinghurst. La mezcla estuvo a cargo de Noah Georgeson y la masterización por Alan Douches. En cuanto a los demás integrantes de la banda, participaron Genji Siraisi en batería, Christopher Peifer en bajo y Shawn Teague en teclados.
¿Cuáles fueron los principales desafíos en el estudio y cuánto tiempo llevó el proceso?
Llevábamos alrededor de cinco años en ese espacio, cuando falleció el propietario del edificio. Los nuevos dueños consideraron que debían venderlo y, hacia el final de nuestra permanencia allí, éramos los únicos inquilinos que quedaban, por lo que prácticamente teníamos el lugar para nosotros solos.
Por suerte, recibimos el aviso de desalojo justo cuando habíamos terminado los últimos detalles de la octava canción. Después de eso, grabé “Breathe Me In” por mi cuenta en casa.
¿Qué elementos sonoros destacarías y qué géneros tienen mayor presencia?
Le recomendaría a cualquier oyente que llegue hasta la octava canción “Advantage Rock”, que incluye un solo de saxofón interpretado por mi amigo Paul Shapiro, figura histórica de la escena neoyorquina.
Además, dAve siempre aporta partes de guitarra increíbles, aunque el solo de guitarra en la versión de “Wall Of Death”, de Richard Thompson, es completamente mío.
¿Cómo se desarrolló el concepto de la portada?
Hace unos ocho años caminaba por mi barrio, cuando encontré una guitarra destrozada en medio de la calle. La escena era tan perturbadora que sentí la necesidad inmediata de documentarla.
Me recordó a una ocasión en la que paseaba por Montreal y vi una cabeza de cerdo cercenada encima de un semáforo. Era una imagen muy inquietante y no había nadie alrededor. ¿Quién haría algo así? Al día siguiente había desaparecido y, aunque pregunté a varias personas, nadie más que yo parecía haberla visto.
¿Qué expectativas tienes respecto a cómo los oyentes interactuarán con este material?
Me encantaría que la gente escuchara el disco completo. Sé que hoy todos están muy ocupados, y que los álbumes han perdido protagonismo frente a los sencillos, pero nosotros siempre dedicamos mucho tiempo y cuidado a la secuencia de las canciones. La esperanza es que tenga un buen flujo de principio a fin.
¿Qué puedes adelantar sobre la presentación en Baker Falls?
Baker Falls es un espacio muy especial en Nueva York. Pertenece a Nick Bodor, quien fue copropietario de uno de los mejores lugares que existieron en la ciudad (Cake Shop) donde tocamos muchas veces.
Para este nuevo recinto puso un gran cuidado en crear una atmósfera excepcional, con arte por todas partes y numerosos rincones por descubrir.
¿Has actuado antes en este lugar? ¿Qué impresión te genera?
Nunca he tocado allí, pero estoy muy entusiasmado. Será nuestro primer concierto formal en tres años.
También se presentarán nuestros amigos Prewar Yardsale, que son fantásticos. Hicimos una gira con ellos por Europa hace años y, además de ser excelentes personas, hacen música extraordinaria.
¿Cómo se conecta tu historia dentro de la escena indie canadiense con esta etapa actual de tu carrera musical?
Cuando estaba comenzando en Toronto, la escena era muy pequeña. Todos se ayudaban mutuamente y existía un verdadero sentido de comunidad.
Hay algo de ese espíritu en Nueva York, pero debes buscarlo activamente. Está disperso entre distintos barrios y salas, por lo que a veces todo parece un poco fragmentado.
Por eso nuestro pequeño espacio, Miguel’s Baby, era tan valioso. Allí recibíamos a artistas como Crooked Fingers y existía una gran atmósfera de encuentro y convivencia durante las fiestas. Espero que podamos construir algo parecido nuevamente en el futuro.