Con un abanico de estilos, jazz, pop, rock, funk, soul y blues, el pianista y cantante presenta su primer disco solista, “El tiempo de las máquinas”.
“Busqué combinar los sonidos más reales, con los sintes y los sonidos que hoy en día las máquinas nos dan, y buscar la mixtura –se explaya el hijo del reconocido actor Eduardo Blanco–. Hay una mezcla y una búsqueda constante entre lo análogo y lo virtual, que intenta hacer una analogía con los tiempos de hoy, donde estamos en una dicotomía entre lo tangible y lo que está en una pantalla”.
A lo largo de siete años de trabajo, Sebastián Blanco volcó sus influencias de Rubén Blades, Erykah Badu y Jamiroquai en el resultado de las doce canciones que componen el álbum y que para el músico significa la culminación de un proceso de aprendizaje largo: “Lo único que yo quería era tocar, y de repente se fue dando esto, y me di cuenta de la importancia que un disco tiene para un músico, como una ópera prima para un director. Me hizo dar cuenta que el norte es el laburo, con diferentes etapas y de diferentes maneras, pero siempre trabajando con el objetivo puesto”.
Dentro de “El tiempo de las máquinas” descansa una versión muy particular de “Come together”. “Me parece uno de los temas con más groove de los Beatles, siempre me encantó –explica el pianista–. En la secundaria lo tocábamos tal cual, a modo cover. Pero siempre me quedaron ganas de hacerlo de otra manera. Un día viendo un video de Jamie Cullum tocando el tema solo a piano, me surgió la idea de buscarle otra onda, como bien lo hacía él pero a su estilo más jazzero, y ahí empecé a laburar. En general veía las versiones por Internet bastante rockeras, y lo quise tirar más para el lado del soul”.
¿La fusión de estilos es lo que más te atrae?
No lo vivo mucho como “fusión de estilos”, sino más bien como ir llevando el tema para donde me lleve la intuición, la melodía que se vaya armando, la letra. Es lo mismo que me pasa cuando escucho música. Puedo pasar de escuchar soul o blues, a escuchar a Mercedes Sosa, o Bebo y Cigala, sin mucha transición.
Cómo artista emergente, ¿con qué dificultades te encontrás para difundir tu música?
Creo que es un momento bárbaro para las bandas y solistas que surgen porque tenés muchas maneras de hacer llegar tu música a diferentes lados; y también de mostrarlo, desde el disco, conciertos, hasta videos grabados en diferentes escenarios, ambientes. La tecnología ha logrado esa amplitud desde un lugar más hogareño y accesible. Es difícil la difusión cuando se quieren saltear etapas. Maneras de difundir siempre hay y muy variadas, surgirán nuevas y algunas quedarán viejas. Lo difícil no es la difusión, sino lograr la perseverancia. Creo mucho en eso y en registrar los avances más que las dificultades, porque siempre las habrá, de manera independiente o con un sello.
Tu disco se puede descargar libremente desde tu web.
Está bueno que la música se difunda, se extienda un poco y de vueltas por ahí. Obviamente uno está trabajando, y por supuesto que necesita vender copias para poder seguir sosteniendo su proyecto, eso es lo ideal porque hay mucho trabajo atrás de esto. Pero creo que si sólo me encierro en intentar vender y vender, no logro que se difunda, sólo quedo yendo atrás del billete, y si bien es importante para poder sostener, no es lo único. El que quiera comprarlo lo comprará, y el que no, lo podrá bajar. Ojalá muchos lo quieran comprar por supuesto, porque el ABL lo pagamos todos, pero lo más importante es que ande dando vueltas por ahí.
Internet ocupa un rol principal en eso.
Hoy internet es el medio que marca la agenda, y te permite llegar y que lleguen a vos desde cualquier lado. Con las redes sociales ha cambiado mucho el panorama y la manera de hacer difusión; desde ese punto de vista se han abierto puertas para cualquiera que decida encararlo, eso es festejable.
¿Cómo será la fecha de presentación del disco en Samsung?
Va a ser un show con mucho funk y soul dando vueltas, una fiesta. Mucha gente arriba del escenario, vientos, percusión, coros, sintes. Me interesa mover a la gente con lo que tocamos, que bailen con diferentes ritmos. La gente siempre se copa, bailan tanto el funk y soul, como los temas disco y la cumbia. Hay mucho baile y momentos más “chill” también, como en “Descanso”, un blues, o “Temprano”, acústico.
