Los Peyotes son, según sus propias palabras, unos «enfermos de la música de los ’60s».
La música de Los Peyotes podría ser la banda de sonido de un tren fantasma. Fíjense como titulan las canciones: «Psicosis V», «La malvada creación del Doctor Ilusión», «Serial Killer (el loco de la ruta)», «Vampiro»… En vivo son escalofriantes: descargan una lluvia de pánico desfigurado que puede culminar con los músicos tirados en el suelo o surfeando en los brazos del público o aplastados sobre la batería… impresionan.
La agrupación nace 1996 y de la formación original resisten David (voz y guitarra) y Pablo (baterista); el guitarrista de aquella alineación hoy integra The Tandooris, otra banda importante del circuito surfer-garage porteño. Al principio hacían muchas canciones instrumentales, con influencias de los 60´s: The Who, The Small Faces, The Troggs, The Animals, pero «nada de los Beatles; la idea era acudir a cosas poco conocidas y en esa época no era tan común escuchar The Kinks. Tocábamos en fiestas beat donde no existía el nivel de violencia y pasión que hay ahora en los recitales. Más adelante empezamos con los Garage Attack y el Stomp (festival genérico que se realiza una vez por año y que siempre presenta alguna banda extranjera). Ahora queremos sonar fuerte y simple» comenta Bruno Rolando, el guitarrista que ingresó en 2002.
Oscar Hechomierda explica que arribó a Los Peyotes cuando leyó un aviso que decía «se busca bajista punk». Es el más experimentado: llegó a tocar en el Parakultural con una banda que se llamaba Licor de Semen. A la entrevista, en el departamento de Palermo donde se enclava el bunker peyote, llegó vestido de traje. El lugar dice mucho: dos guitarras eléctricas antiquísimas, muchos CDs, una computadora cargando MP3s, la cara de Guillermo Francella recortada de un poster pegada en la puerta…
¿Piensan que los puede ayudar la explosión de música garage en Estados Unidos e Inglaterra?
Bruno: Quizás ahora se pueda relacionar lo que hacemos con algo popular, pero leí hace unos años una de las primeras entrevistas que le hacían a los Stripes y todas sus influencias eran bandas que ya escuchábamos.
Oscar: Somos enfermos de la música de los sesenta y a las bandas nuevas del género también las escuchamos, pero para ver que onda. No nos apasionan.
David: Cuando se pase de moda por ahí termina tocando otra música esta gente.
¿Cuáles son sus influencias?
Baj: Fuzztones, Chesterfield Kings, Straights Jackets.
Ustedes le dan mucha importancia a la parte estética.
Bruno: Si, es muy típico de las bandas garage usar uniforme. Antes tocábamos de polera y chaleco, ahora usamos remeras a rayas blancas y negras y estamos haciendo otros trajes para ir cambiando. El tema también pasa por la marca de las guitarras y los equipos.
Oscar: Nos gustaría tener columnas de equipos Vox (la marca que usaban Los Beatles) pero no se consiguen. Tenemos un Farfisa, que es un teclado italiano que antes se usaba mucho y tiene un sonido saturado y chillón que llega a molestar de tan agudo.
También tienen un concepto bizarro fuerte.
Bruno: Peyotes es la bizarrez total. Somos gordos, feos, enanos… menos Víctor (tecladista y psicólogo) que es el único de raza aria (risas). Nos gusta el cine de terror de los 60´s o cosas como Polémica en el bar. Hay un tema que lo hicimos a partir de un titular del programa de Andino que decía «Rito satánico en Necohea; mujer le saca los ojos con un tenedor a la hija». Pero fundamentalmente hacemos música para divertirnos, buscamos alcanzar un orgasmo en el escenario.
David: Ahora en nuestros shows pintó el humor, ellos me putean mucho y la gente se caga de risa…
¿Cómo ven a sus camaradas de escena?
Bruno: una cosa buena es que no hay dos bandas que hagan el mismo estilo: Los Tormentos hacen surf entre clásico y moderno, los Zorros son más rockabilli, Los Cajunas son bien puros, los Tandooris hacen algo medio killer e instrumental… y nosotros hacemos garage peruano (risas). Todavía no entiendo cómo llegó el garage a Perú en los 60´s, pero hay muchos grupos, como Los Saicos, que hacían covers de las bandas garage de Estados Unidos con un año de diferencia. Es increíbles.
Oscar: Nos impacta el sonido crudísimo que lograban; las voces desgarradas, los instrumentos re filosos…
¿Qué público tienen?
Oscar: No es todo garagero. Hay gente de otros palos: punk, pop, beat… hasta del indie vienen.
Me da la sensación de que tienen algo de Los Brujos.
David: Si, ya nos dijeron eso alguna vez. Puede ser porque ellos tenían cosas a gogó, o por la energía en el escenario; también tenían alguna tapa media bizarra. Los vi una sola vez, en el Rojas y fui porque sabía que iban a hacer algo instrumental. Estaba bueno, pero nunca fui muy fanático.
Este año Los Peyotes van a editar por Rockaway Records lo que ellos consideran su primer disco (editaron un CDR en 2002 cuyo título es Psychotic Reaction). Las canciones ya están terminadas, ensayadas y tienen nombre: «Asesinato en Dallas» (por el crimen de los Conzi), «El humo te hace mal», «Te pegaré»… Al final de la charla David explica la actitud Peyote: «Yo tengo los códigos y el culo bien invictos. No nos fijamos mucho lo que hacen los demás, vamos con la cabeza abajo. Si el camino está marcado sólo hay que recorrerlo…».