«Nadie es profeta en su tierra», dice esta banda cordobesa que pugna por un lugar dentro del under.
Lo que hace un par de años era apenas un pasatiempo y tocadas en cumpleaños de amigos, se transformó en una banda que, a pesar de sus pocos años de vida, presenta al público un estilo basado en el punk y letras que sacuden cabezas. El paso de la cochera a los escenarios se dio cuando, según Javier Nahas, se plantearon: “Consigamos gente que quiera dedicarse a esto, armemos una banda en serio, consigamos productor, consigamos manager y larguémonos. De apoco se fueron dando las cosas”.
Formada por Andrés Riberi (voz y guitarra), Santiago Paulí (bajo y coros), Javier Nahas (primer guitarra) y Darío Arias (batería); Astenia apunta llegar a Buenos Aires para consagrar su arte. En búsqueda de manager, el bajita señala: “Estuvimos viendo, averiguando. Primero estuvimos viendo con el Truco Cabral que es de La Loca Alicia pero el tipo está en Santa Fe y es complicado”, a lo que Javier agrega: “Él nos mueve con los contactos que tiene desde allá, nos da una mando desde Rafaela. Acá en Córdoba no se está moviendo mucho el circuito de bandas del interior. Nos explicaba el productor de Cadena Perpetua que para poder salir adelante tenés que ir e instalarte en Buenos Aires porque sino mucha bola no te dan. Así que hay que moverse un poco acá, ganar gente y después irnos a Buenos Aires”. Es que la idea de que Dios está en todas partes pero atiende en Capital es una constante en todas las bandas del interior, cuestión que los lleva a concentrar sus miradas en las márgenes del Río de La Plata. A esto se suma la falta de productores dedicados al rock de Córdoba, un reclamo constante de las bandas locales.
Astenia salió de Córdoba para llegar a otros puntos del país, donde aseguran haber producido muy buenas críticas y recogido excelentes experiencias. “Vendría a ser la idea de la banda, crecer cada día un poco más. Hay bandas como 250 Centavos, que se quedan acá y acá la pegan, depende de la gente, el ambiente, de donde vas a tocar y nosotros tuvimos suerte pero tenemos más suerte cuando salimos, nadie es profeta en su tierra”, asegura el guitarrista luego de haber estado en el Rafaela Rock, San Luis y el Panamericano de bandas en Buenos Aires (Cemento).
Todas las energías de la bandas están puestas, hoy por hoy, a la grabación de su primer disco, el cual será editado en poco tiempo. “Ahora estamos programando, tenemos un mes y medio para terminar de componer los temas y viajar a Buenos Aires a grabar el disco y recién ahí empezar amovernos por esa zona”, es que, como señala Santiago, están en plena “etapa de hacer conocer la banda”.
Sin embargo los proyectos no terminan ahí y a la iniciativa de girar por todo el país se suma un nuevo deseo: “El proyecto es hacernos conocidos acá y terminar en Buenos Aires. Otra meta el es Cosquín Rock, pero hay que pelearla. Este año no, el año que viene vamos a tratar de estar ahí, ahora no nos sentimos preparados para tocar en un evento tan importante y con semejantes bandas. Queremos que cuando sea ese día sea perfecto”.
Su música llega al público y paulatinamente van conquistando nuevos espacios. Con participación en las radios locales de rock y una asidua presencia en la cartelera de los fines de semana, están consiguiendo un nombre dentro del under: “Hay un grupo de gente que nos sigue a todos los recitales, pero vamos conociendo gente nueva y otras bandas. Cuando te cruzan en la calle te das cuenta que hay gente que nos vio y nos recomendó, eso es importante”, finalizó el bajista.