El artista emergente lanza su versión del clásico de Los Auténticos Decadentes, “Un osito de peluche de Taiwán”, llevándolo a un terreno más pop rock y contemporáneo.

“Desde siempre me gustó la canción y tenía una versión acústica cajoneada que nunca iba a ningún lugar –señala Ráu-. Luego por esas cosas de producir a diario, estaba intentando resolver algo de la producción de otra persona, cuando se me cruzaron las ideas de hacer una versión rockera, que además partiera el estribillo en dos: una parte increscendo y otra el explote. Cuando encontré eso dije lo tengo y luego lo desarrollé”.
La nueva versión genera un contraste muy interesante entre la intensidad musical y la sensibilidad de la letra original. ¿Cómo trabajaste esa dualidad emocional entre el amor, el deseo y el conflicto afectivo?
Siempre tuve conflicto con repartir mi soledad y mis ganas de compartir con alguien. Lo recuerdo desde siempre, y esta letra creo que da de lleno en esa temática. No hay nadie que no sienta en alguna medida las ganas de querer estar solo, pero a la vez no querer perder a quien uno ama.
En el single participaron músicos y productores de nivel internacional como Aaron Sterling, Martín Delahaye y Peter Akselrad, con grabaciones realizadas entre Nashville, Los Ángeles y Buenos Aires. ¿Cómo fue la experiencia de trabajar en un proyecto tan colaborativo y qué aportó cada uno al resultado final?
Fue increíble, le llevé la idea a Peter primero y en un rato lo acomodamos como para empezar a grabar y producir. Peter fue quien me sugirió arrancar con el coro a capela, y luego también ponerlo en segundo estribillo. Luego, por una grabación que tuvimos en Panda, por el disco de Abril Sosa, conocí a Martín Delahaye, que no solo grabó el tema, sino que me presentó a Aaron, uno de los bateristas del momento, a mi criterio. Fue como dirigir a jugadores de la selección, sabían todo. Como DT hubiese sido despedido.
Tanto en tu música como en el videoclip aparece una estética muy cinematográfica y emocional, algo que también se percibe en tus influencias, desde Cerati y Charly hasta Lorde y Billie Eilish. ¿Cómo construís la identidad visual y sonora de RÁU dentro de la escena actual?
Creo que nunca pude huir de la influencia del cine y la literatura en mi música. Van tan de la mano que simplemente trato de hacer el espacio para que se crucen. Todos los artistas que me gustan suelen tener esa característica. Y seguramente la siga profundizando en el futuro.