El conjunto cordobés, liderado por Kaled Pan, presenta su placa debut homónima.
«Encaramos el proyecto ya pensando en grabar –explica el frontman–. Nos juntamos a ensayar, a tocar algunas canciones mías o clásicos, como para afianzar la onda de la banda, y nos mandamos al estudio a grabar tres temas míos. Nos gustó cómo sonaba y nos pusimos a trabajar en más material, hasta completar el disco. Es un álbum nacido desde la ansiedad».
Además de Kaled Pan en voz y guitarra rítmica, la banda se completa con Rolo Casas en guitarra, Carlos Bini en bajo y David Caro en batería. En el cajón de música que inspira al conjunto oriundo de Córdoba se puede encontrar una amplia variedad: U2, Foo Fighters, Led Zeppelin, Queen, Beatles, Pink Floyd, Charly García, Spinetta, algo de blues, ópera y música de cámara. “Esas son las que nos gustan, no sé si llamarles ‘influencias’ porque son bandas enormes, y decir que nos influenciaron es quizás demasiado honor, pero son las cosas que nos gustan. Si se nos pegó algo de ellos, sería una gran felicidad”, describe el músico que dejó en pausa su etapa solista para concentrarse en esta flamante agrupación que ya cuenta con su primer material.
“Tratamos de hacer un conjunto de las mejores canciones que podíamos en este momento. A veces uno plantea una idea de lo que quiere conseguir en el disco, y otras veces, como esta, junta las canciones a la espera de ver el resultado posteriormente. La libertad de cada uno de expresar lo que siente al tocar los temas hizo el resto”, remarca Kaled sobre su contenido.
¿Qué sintieron al escuchar el disco terminado?
Gran satisfacción. Es un gran reflejo de lo que es la banda y de lo que puede dar. Le metimos incluso arreglos de cuerdas, de vientos, coros, y muchas cosas que permiten ampliar la paleta sonora y nos gustó hacerlo. Creo que volveríamos a andar el mismo camino.
¿Qué cosas te permite el formar parte de una banda a diferencia de tu etapa solista previa?
En mi etapa solista el proyecto estaba cargado de partes instrumentales aportadas por mis compañeros de grupo. En algún punto, digamos que fui un solista que piensa como banda. Pero el armar un conjunto en sí permite mejor identificación de todos con el proyecto, junta mejor las energías y diversifica para bien las miradas de la gente entre los cuatro. Eso me gusta. El producto siempre es mayor que la suma de sus partes, eso es lo maravilloso de la colaboración: vos ponés 2, yo pongo otros 2, y si nos juntamos tenemos 5. Y eso aplica a todo en la vida.
¿Es un proyecto con el que pensás continuar?
En un proyecto para continuar a largo. Estoy muy cómodo con la banda y la paso muy bien. Disfruto también de los elogios que reciben mis compañeros cuando la rompen en el vivo, que es bastante seguido. Los próximos objetivos son tocar, hacernos escuchar, grabar un material más ambicioso aun, y seguir tocando y ganando amigos en cada lugar al que vayamos. No es poco.
