“La Mescolanza” es el segundo álbum de este proyecto comandado por Leandro Garrandés, en el que fusiona rock, pop, cumbia, folklore y ska. En mayo lo presenta en La Trastienda porteña.

“Compongo e interpreto música folklórica, pero este disco me permite abrirme musicalmente con la mezcla de ritmos que tengo e identifican mi barrio del conurbano bonaerense: reggae, rock, folklore. Pero el ritmo que nos une para bailar es la cumbia”, explica el cantante oriundo de Avellaneda. Leandro gestó Medio Rejunte en 2001 y nueve años después editó su primer disco, “Esencia”.
¿Qué diferencias hay entre este nuevo material y el anterior?
La diferencia con «Esencia» es que le pude dedicar tiempo a la composición y hacer una lista de muchas canciones para después poder elegir la mejores y así hacer un disco jugado. Por otro lado, es la primera vez que pude trabajar con un productor musical y me dio un vuelo musical copado interesante y a jugarse todo en cada segundo de la canción.
¿Por qué dejaste pasar cinco años entre cada disco, qué cosas ocurrieron y evolucionaron en tu proyecto musical durante ese tiempo?
Cinco años para volver a grabar, que locura no? (risas). Creí que no era el momento, tenía canciones pero sentía que tenía que crecer más para poder pegar un buen salto. Durante estos años pude madurar, crecer musicalmente, tocar mejor la guitarra y darme cuenta que todo es aprendizaje. La evolución de estos últimos años fue grosa. Pasé de tocar en la peatonal de Gesell, haciendo peñas y terminando en festivales.
Con el folk como base, sumaste nuevos estilos a tu música.
Exacto la base es el folklore de raíz, pero se puede jugar mucho con otros ritmos sobre los mismos ritmos que tenemos en nuestro folclore, como por ejemplo en una chacarera mezclarla con un riff de un tema de Pink Floyd o de los Beatles o tocar una cumbia con un charango haciendo base en vez de una guitarra eléctrica. Este sonido me identifica muchísimo porque lo mamé en el lugar donde nací y eso lo pude plasmar en este disco, este sueño que se llama «La Mezcolanza».
Como artista independiente, de folk y que comenzó su carrera post crisis de 2001, ¿con qué dificultades te encontrás a la hora de difundir tu música?
Más que nada la difusión más fuerte, más masiva, es la de las radios y ahí como músico artista independiente jugás de visitante, ya que las compañías compran los espacios y aunque hagas el mejor tema es muy difícil entrar, pero como soy extremadamente insistente y laburante de la música, sé que se me va a dar esa chance.
¿Qué importancia tiene para vos este show en La Trastienda?
Voy a tocar en un lugar de mucho reconocimiento. Para llegar ahí toqué en 1500 colectivos, 40 centros culturales, miles de peñas, esos lugares fueron mi gran cimiento.