Como adelanto de su nuevo disco, el músico y compositor platense su nuevo sencillo rockero «Para ver».

«Es una canción que habla de hacerse cargo. De eso que uno motoriza o no para cumplir sus sueños o sus objetivos, y cómo lo que uno hace o deja de hacer es consecuente muchas veces con lo que logra –explica Mato Ruiz-. En un mundo de culpar a otros por las desgracias propias, es bueno parar y mirarse con ojo crítico; no como autocastigo, sino por el entrenamiento mismo de ser mejores personas».
Musicalmente, ¿qué buscaste mostrar en esta nueva canción?
En cuanto a lo musical y la producción, está muy trabajada tímbricamente por partes. Al elegir el sitar como timbre característico, que amalgama y ocupa mucho espacio del espectro, pusimos la lupa en diferenciar las partes, especialmente las guitarras para que hubiera contrastes. Y además le dimos pegada rockera, medio grunge por momentos, sin perder de vista la canción. Es distinto a lo que venía haciendo. ¡Y me gusta!
¿Por qué lo elegiste como uno de los adelantos?
En general uso mucho mis letras como una «auto arenga». Mis canciones son personales y honestas. Hablo de lo que me interesa y sé que tengo infinidad de interlocutores. Esa honestidad que busco a como dé lugar también está en la música y en la producción. Hay mucho juego, experimentación. Me gusta que es muy distinto a los otros dos temas que salieron de este disco, «Otoño» y «Control» (junto a Lisandro Aristimuño), pero al mismo tiempo tiene una lógica, que es la unidad que buscamos en este disco.
¿Existe un hilo conductor entre estas tres canciones?
Creo que lo más conductor, en este hilo, tiene que ver con mi visión de observar la realidad que me toca, y ponerla en contexto. Por eso hago mención a la honestidad. En cuanto a lo sonoro, o la producción e incluso la composición; los temas, todos los del álbum, están pensados para ser tocados y grabados con mi banda actual, que tiene su característica propia y está claramente ligado a un sonido de banda de rock. Dos guitarras, bajo y batería, más overdubs en el disco. Después de varios años de cambiar de formaciones y tocar con muchos músicos, me decidí a armar una banda a la vieja usanza con dos amigos colegas y mi hijo más grande. Un combo músico-familiar-intergeneracional bien potente.
Estás preparando tu segundo álbum solista, ¿para dónde irá su sonido?
Es en realidad mi cuarto disco, el segundo como solista. Anteriormente edité dos con mi banda Mutandina. Por eso es un poco como volver, ya que toda la etapa del álbum «Alimento» (2015) fue más bien entre cantautor y arreglador, con conjuntos instrumentales de cuerdas o vientos, o ligados a la sonoridad del jazz, algo con lo que estoy emparentado desde hace muchos años, por mi profesión de saxofonista y arreglador. Con este disco vuelvo a la electricidad, al volumen y a la escucha de parado, pero habiendo aprendido de lo mínimo. Diría que hoy tengo más rango dinámico. El álbum se llamará «Especie bebé», en clara alusión a nosotros, los seres humanos. Lo presentaremos en mayo de 2021.