Rock y pop conviven en este sexteto de Buenos Aires que acaba de editar su muy buen primer Larga Duración, «Teorías conspirativas».
«La banda tiene 6 años y a pesar de haber hecho alguna grabación de EP’s anteriormente, nos debíamos un disco completo –señala su cantante, Fran Luca–. Hay temas que vienen de la primera época en versiones refrescadas, otros que tienen un par de años y otros de la última temporada. Necesitábamos plasmar todo eso en un mismo trabajo y que la gente lo pueda escuchar».
El conjunto se completa con Pablo Gobbi (batería), Ale Casas (guitarras), Nico Spadavecchia (guitarras), Alejandro Gattoni (bajo) y Gustavo Tillet (piano, sintetizadores, melódica). En 2012 lanzaron un EP homónimo bajo la producción de Gori (Fantasmagoria) y Fernando Caloia y Nicolás Ottavianelli (ambos de Turf).
«Gori es uno de nuestros héroes del underground y haber trabajado con él nos enseñó mucho sobre procesos de grabación, búsqueda de texturas y demás cuestiones», remarca Fran acerca de la influencia musical que puede notarse en Lamaren y agrega: «En cuanto al sonido, hay algunos temas con presencia de guitarras acústicas y quizás haya un poco de Fantasmagoria en eso, pero no creo que mucho más».
El flamante «Teorías conspirativas» fue grabado en los estudios Romaphonic con la producción de Germán Wiedemer. La voz cantante del sexteto hace hincapié en la laborioso que fue el registro de este álbum donde el proceso duró casi un año y la pre-producción se llevó la mayor cantidad del tiempo de trabajo: la elección de las canciones, arreglarlas, algunas hasta reinterpretarlas para entrar al estudio de la manera más aceitada.
«La dinámica con Germán fue muy enriquecedora para la banda, nos ayudó a cuestionarnos ciertas cosas que nosotros ya traíamos por inercia, nos desafió a que las canciones crezcan, nos subió mucho la vara –afirma–. Confiamos y nos entregamos a su criterio, y también en el del equipo que conformamos junto con Martin Pomares como ingeniero de sonido. Romaphonic fue un placer, gracias a la onda que pegamos tuvimos a nuestra disposición equipos e instrumentos que ayudaron mucho a alcanzar el sonido logrado. Si mañana entráramos a grabar de nuevo, repetiríamos equipo y estudio, sin dudas».
¿Qué sintieron al escucharlo terminado?
Fue alucinante, un poco catártico, hay mucho de nosotros en esas canciones, fue un proceso largo en el cual pusimos mucha energía. Resultó en un punto hasta liberador.
¿Este es el sonido y la línea musical que quieren que perdure en los próximos materiales?
Nos sentimos muy bien haciendo este rock canción, y nos da la posibilidad de ser versátiles en cuanto a los ritmos. Más allá de estar siempre dentro del género rock, podemos ser a veces más guitarreros, otras un poco funk, se nos puede colar una balada en el medio y a veces hasta sonar un poco más pesados. Queremos seguir por ahí y ya estamos con la cabeza en lo que se viene, somos bastante inquietos y tenemos mucho por hacer.
