Rock, metal, psicodelia, progresivo, grunge, punk, garage. El original cuarteto sueco llega por primera vez a la Argentina para presentar «Spirit Knife», su tercer disco de estudio.
Rock.com.ar charló con el guitarrista Micke Pettersson, adelantando la fiesta de esta noche en el Roxy Live.
¿Por qué ese nombre, «Jeremy Irons & The Ratgang Malibus? Presiento una profunda devoción por Jeremy Irons…
Se presentó ante nosotros, los humanos, a principios del siglo 18. Un hombre llamado «Jeremiah Malibu» descendió en el desierto desde la constelación de Serpens Caput con una misión: formar un cuarteto de rock. Lograrlo le llevaría siglos. Los años pasaron y de pronto, en la pequeña y decadente Eskilstuna, en Suecia, los encontró. Una pandilla callejera, una pandilla de ratas sobreviviendo en las frías tuberías. Jeremiah reclamó su sangre, un toque de cuchilla, el resto de un zapato. Fue todo tan frio y colorido. Su tarea estaba cumplida. No sabemos quién es ese «Jeremy Irons» del que hablás.
Es difícil definir su estilo, es muy variado: ¿rock, progresivo, psicodélico, espacial? ¿Cómo lo definen ustedes?
En realidad, no tenemos ninguna definición en particular para hacer canciones. Dejamos que la música nos lleve. Si querés una definición, supongo que sería una mezcla furiosa de todos esos estilos.
Sus canciones recorren muchos paisajes, van desde la más absoluta calma a la explosión de furia en cuestión de segundos, sin romper para nada con la continuidad de la pieza ¿Cómo es el proceso de composición?
Lo más importante es no poner límites, dejar que la música fluya por sí misma sin importar ni el tiempo ni el espacio, liberar el alma y tocar lo que sintamos. No somos de esos que se sientan con un riff en mente y le dan hasta lograr la canción perfecta, para nosotros es más importante lo que ocurre en el momento.
¿Zapan mucho?
Algo, no mucho porque vivimos en ciudades distintas, así que no tenemos tanto tiempo para ensayar. Sólo tocamos con nuestra alma.
El año pasado lanzaron «Spirit Knife», su tercer disco ¿De qué trata?
La idea era hacer un disco conceptual que mezclase historias mitológicas, religiosas, espaciales y experiencias personales. Las letras tratan sobre la mentalidad decadente de la sociedad actual, esa idea de que lo único que debe hacer el humano es hacer girar la rueda. A veces me siento así.
¿Qué diferencias ves entre este disco y los anteriores, «Bloom» y «Elefanta»?
Cuando salió «Elefanta» éramos adolescentes y no teníamos idea de lo que hacíamos. «Bloom» lo pensamos un poco más y salió algo bastante decente. Ninguno vendió, así que dijimos «¡A la mierda, vamos a hacer lo que nos guste sin preocuparnos por nada más!». Así que hicimos un disco bastante atmosférico, con partes bien pesadas y otras bien psicodélicas. Nos encanta y las críticas fueron muy buenas. Tampoco vendió, quizás unas 800 copias, pero ya no nos preocupa, vinimos a tocar música, hacer feliz a la gente, no nos importa nada más.
¿Cómo fue que terminaron girando por Sudamérica?
Nos invitó Felipe Toscano, de la productora Abraxas. Era indudable que no íbamos a venir, hasta que recibimos una beca del Consejo de Las Artes de Suecia.
Este martes tocan en Argentina por primera vez ¿qué saben del público local?
¡Nos llegaron comentarios de fans argentinos! Estaban todos en castellano, así que no entendimos lo que decían, pero algunos gritaban: ¡FUEGO, FUEGO!»
¿Qué expectativas tienen para el show?
Trataremos de entretenerlos lo más posible, las canciones están sonando mejor que nunca. Vamos a convertir el Roxy en una nave especial de psicodelia para viajar un rato por el tiempo y el espacio. Fabio, de Noiseground, hizo un excelente trabajo en la promoción del show, así que espero que vaya mucha gente a ponerle onda y volverse uno con nosotros. ¡Jeremy Irons & The Ratgang Malibus los ama! ¡FUEGO, FUEGO!
