El power trío ideó un nuevo concepto y decidió materializarlo en dos conciertos que ofrecerá en el Teatro Opera el primer fin de semana de agosto.
Con apenas siete años de historia, Eruca Sativa descubrió una metodología útil para recorrer su camino artístico: reinventarse. Abandonaron la tierra que cobijó sus primeras canciones -Córdoba- para instalarse en Buenos Aires y apostar por un proyecto cuyo único respaldo era su propia convicción.
Lula Bertoldi, Brenda Martin y Gabriel Pedernera combinaron frescura, potencia, carisma, virtuosismo y fiereza para robustecer los cimientos de su grupo. Amparados por un espíritu curioso, versátil e inquieto, grabaron tres discos de estudio: «La carne», registrado en 2008; «ES», lanzado a mediados del 2010; y «Blanco», editado a fines de 2012.
Cuando el calendario indicó la proximidad de un nuevo periodo creativo y compositivo que derivaría en nuevos temas para su cuarto álbum, apelaron a su verbo favorito e imaginaron un contexto adecuado para albergar el ingreso de la banda hacia un nuevo estadío. «Huellas Digitales» es el espectáculo que montarán el viernes 1 y el sábado 2 de agosto en el Teatro Opera, donde grabarán su primer CD y DVD en vivo.
«Es un buen momento para registrar material en vivo. Tener la posibilidad y la tecnología para hacerlo en alta calidad, tanto para el audio como para el video es una oportunidad que no podemos desaprovechar. Esta ocasión es muy especial porque son versiones completamente diferentes de nuestras propias canciones», dijo Gabriel Pedernera.
Además, el baterista del grupo describió el proceso de preparación que atravesó la banda para su debut en la legendaria Avenida Corrientes porteña. «Tratamos de que todos nuestros shows sean perfectos. Trabajamos mucho en la sala para que el vivo mejore día a día. Desde ese punto, no varían demasiado los preparativos. Lo que cambia es la técnica. No es lo mismo hacer sonido en vivo que pensarlo para un disco», narró.
Pedernera confesó que le resulta «muy difícil hablar de lo que sucederá durante los conciertos» y no anticipó detalles. «Cualquier intento de explicar Huellas Digitales con palabras quedaría incompleto», argumentó. Sin embargo, reveló cuál fue el criterio que emplearon para confeccionar la lista de temas. «El desarrollo del recital es clave. Cada canción tiene una ubicación muy bien pensada. Para este show, hay todo un concepto que abarca desde la primera hasta la última nota. Es un setlist muy especial», expresó.
Gabriel disgregó la idea con la que unificaron el espectáculo, atraídos por un juego de palabras vinculadas con la identidad. «Las huellas digitales nos definen, nos dicen quienes somos. Como artistas y como personas, son dos palabras que nos transportan a lugares importantísimos. La huella nos hace pensar en la tierra, en las personas, en situaciones o en las marcas que dejamos a medida que vivimos. Es un término muy folklórico. De alguna manera, nos lleva a ese lugar. Lo digital tiene que ver con el momento que vivimos como humanos y como afecta a nuestra música. Somos argentinos, folkloristas con smartphone sumergidos en una era de ceros y unos. Sería muy difícil tratar de escapar de eso», detalló.
Al anunciar la filmación de su primer material audiovisual, la banda tenía prevista una sola presentación. Ante la gran demanda de tickets, resolvieron agregar una segunda función. «Era una posibilidad, pero realmente nos sorprendió muchísimo la respuesta de la gente. Las entradas se vendieron muy rápido. Por esa razón, sumamos una segunda actuación para que nadie se quede afuera», evaluó.
Los cordobeses publicarán su primer disco en vivo durante el año, aún sin una fecha definida. Su única certeza es la extraordinaria e innata capacidad para mutar y mantenerse vigentes, orientados por un incuestionable talento musical. «Veremos si pronto hacemos un cuarto disco de estudio, tenemos muchas ganas. Tocar nos hace felices», concluyó Pedernera.
