La Armada Cósmica, la banda liderada por Daland Sepum (Seamos Eternos Por Un Momento), sigue presentando su disco debut «Budapest». Este jueves 23 llegan a Niceto por primera vez.
Daland se peleó con todo en Buenos Aires y se fue a vivir a un garage en La Plata a sus tiernos 14 años. Desde entonces, está sumergido en la escena platense y la guitarra lo acompaña a todos lados. Tocó con varias formaciones, pero siempre manteniendo a su compañero y amigo Matías Luke en batería. De esos experimentos salió Thisparados y después, La Armada Cósmica. Recientemente, sacaron el video de «Botón, Botón» protagonizado por Emilia Attias y dirigido por el Turco Naim. Las cosas han cambiado en La Armada desde la salida del disco, así que nos juntamos con Daland a charlar sobre esos avances y como se están preparando para este show.
¿Qué cambió desde que salió «Budapest» en 2013 a este momento que se preparan para su primer Niceto?
Daland: Creo que evolucionó el sonido. Cambiamos bajista y violero. El batero y yo somos la base de la banda. El sonido es más pesado, estamos ensayando mucho. Estamos muy cómodos con la nueva formación con Alejo Ferreres en guitarra y Juan Segovia en bajo. Nos va a acompañar Richard Coleman de invitado en Niceto. El sonido evolucionó y la banda tiene más claro hacia dónde va. Estoy de acuerdo con mucha gente que nos ha definido como un trip grunge. Fusionamos dos géneros musicales de los 90s del britpop, traemos cosas que recuerdan a Stone Roses, Happy Mondays, para algunas cosas electrónicas más Primal Scream, también como Cerati. A la vez, estamos influenciados por los Sex Pistols, Nirvana, Black Sabbath, Los Beatles. Con todo eso, logramos una mixtura que tomamos como propia.
¿Todos los cambios son positivos? ¿Hubo cosas que no les gustaron tanto? Críticas o cosas así.
Daland: Nosotros somos nenes, todavía. Tenemos 20 años. Es un momento en el que no va a haber una buena crítica, menos de parte de los medios. Nosotros no nos dedicamos a forjar un producto. Como producto funcionamos como un anti-producto porque tocamos como queremos, no tenemos prejuicio con nada. Sacamos un tema como «Chupan el Cable», que parece un tema de Black Sabbath, o «Revolcarse», que es más una onda Cerati, y después un tema como «Botón, Botón», un tema electrónico que hicimos con Ezequiel Araujo, que tiene más que ver los Mondays o Primal. Lo dijo Cerati: «tratar de agradar es una empresa imposible de sostener». No podría estar más de acuerdo con esa frase. Por ahora sólo pensamos en hacer lo que nos gusta y que los demás lo escuchen. Después, si les gustará o no… no tenemos esa varita nosotros. Vamos haciendo lo que sentimos y si los demás la pueden pasar bien también, buenísimo.
¿La autenticidad es importante?
Daland: Sí, igual también es un azar. Hay muchas bandas que no son verdaderas consigo mismas y les va muy bien también. Por otro lado, cuando los objetivos son claros ayuda a disipar el azar. Con visión podés llegar a donde querés. Por nuestra parte, así como tuvimos buena fortuna al poder nutrirnos de la gran escena local de La Plata, cuando éramos muy chicos, estando mucho en Pura Vida y sobre toda con la gente de Norma (la banda platense), al mismo tiempo tuvimos muchísima gente en contra.
Aunque sos muy joven, hace mucho que estás en la escena. ¿Te ves reflejado en otros chicos de tu edad que también son músicos?
Daland: Yo creo que las diferencias se dan por una cuestión de elección. Con el batero de muy chicos nos fuimos a vivir a La Plata. A los 13, 14 años. Cada uno elige su propio destino. Yo agarré una viola y me di cuenta de que era lo que quería hacer. Que no me tenía que detener por nada del mundo, no le tenía que hacer asco a nada que estuviera relacionado, y hacer lo que tenga ganas todo el tiempo, ya sea con diversos estilos musicales. Somos una banda bastante amplia en ese aspecto. Estamos dispuestos a todo. Respecto a lo de las edades, sé que hay mucho talento joven, pero malinterpretando el tema de las fórmulas. Hay bandas de chicos que nos siguen a nosotros y yo les digo que banco a pleno la movida juvenil, pero más banco a pleno la originalidad. Hay muchas bandas, pero no están trayendo algo original, están tratando de copiar una propuesta anterior o de la banda de moda. Ahí está el error. El set que hago con La Armada lo venimos trabajando desde Thisparados, que es la banda anterior que teníamos, desde los 12 años, y recién ahora nos prestan atención. Tuvimos un poco de atención de la gente de La Plata, pero más allá de eso no teníamos nada. Logramos imponerlo. Cada banda tiene que forjar su camino y no aflojar. Que no los frustre la falta de éxito. La sociedad del consumo a veces priva del disfrute.
¿Cuándo agarraste la guitarra por primera vez?
Daland: A los 3 ó 4 años.
Eras un niñito. ¿Te mandaste a aprender por tu cuenta o cómo fue tu proceso de aprendizaje?
Daland: Tuve la suerte de estar rodeado de músicos. Tal vez la primera vez que me puse a trabajar seriamente con la guitarra tuve la suerte de hacerlo con Pappo. Es una de las cosas buenas de mis experiencias musicales. Se fue dando. El hambre y la ansiedad de tocar te movilizan, también. Yo no puedo estar mucho tiempo sin tocar. Eso también te lleva a explorar.
¿Qué hay de diferente de la movida de La Plata con la de Capital?
Daland: Yo tuve la oportunidad de conocer Inglaterra con uno de los ex Thisparados que ahora toca en Valentín y los Volcanes, que es una banda que me gusta mucho. El circuito platense se parece más al circuito de Inglaterra. Todo el tiempo, hay bandas, todo el tiempo hay talentos y, sobre todo, todo el tiempo las bandas están intentando algo diferente. Norma en su momento estaba inventando algo diferente, lo mismo Crema del Cielo, Valentín y los Volcanes también. Con Thisparados, aunque estábamos bajo el ala de los Norma, también estábamos haciendo lo nuestro, lo propio. Yo creo que hay mucho talento y juventud con ganas, y me parte el alma decirlo, agarrás 10 bandas y 9 son muy parecidas. Me gustaría que eso cambie. En eso La Plata es un abanico gigante, 10 bandas todas diferentes. Como Sumo planteaba una cosa, Soda otra, sin rivalidades. Para mí la rivalidad es una boludez atómica. Está bueno que todos puedan disfrutar la diversidad de géneros musicales.
Contame sobre «Budapest».
Daland: El disco fue grabado en Panda, fue todo muy de un día para el otro. Tuvimos que hacerlo así. Ya vamos a tener una segunda oportunidad de elaboración. No contamos en ese momento con tantos elementos como para desenvolvernos. Así y todo, creo que el disco quedó muy bien plasmado. Nosotros estamos muy bien con el resultado. Es lo que podíamos hacer con 19 años. Está todo lo que queríamos poner en el disco, el sonido es bastante digno, suena bien.
¿Los temas del disco se compusieron en el momento también?
Daland: Los créditos de la composición los compartí con otros músicos, pero básicamente eran todas canciones que yo había hecho a los 15 años. Reformé algunas letras en el momento, pero las ideas en general ya venían de antes. Hay partes de canciones de Thisparados, también.
¿Ya tenés algo medio armado para el próximo disco?
Daland: Ya tengo los temas, la banda está a tiro para sacarle el máximo jugo. Ésta es una de las primeras veces que puedo decir que el próximo disco va a sonar exactamente como queremos que suene. Vamos a poder ejecutarlo a la perfección.
¿Van a mostrar algo de esto en Niceto?
Daland: Vamos a mostrar un tema nuevo. Ya hicimos experimentos en Rosario y Santa Fé, tocamos parte del repertorio del nuevo disco, pero ahora decidimos volverlo a ocultar. Este tema no sé si será la versión final que va a ir al disco, pero seguramente lo van a disfrutar mucho.
Fotos: Guido Adler


