Javier Cibotti, Isobella Abate y Gustavo Barragán conforman este trío que fusiona rock progresivo, folklore, psicodelia, punk, post grunge y que remite al rock espacial de fines de los ’60s.

Cuatro.Tres. Dos. está presentando «Animé», su primer disco de estudio. Rock.com.ar charló con Isobella Abate, bajista y corista del trío porteño.
¿Por qué «Cuatro Tres Dos»?
Porque era necesario para cada uno de los integrantes que hoy conformamos la banda. Si bien veníamos transitando caminos diferentes, los 3 teníamos un impulso irresistible de comunicar algo, producto del poder impulsor de nuestro propio espíritu. El nombre de la banda se relaciona con una frecuencia que tiene efectos profundos en la consciencia. Estamos convencidos de eso, lo sentimos así y si consideramos que en el universo todo es energía en vibración, si la música no está en armonía con el planeta, no está en armonía con el ser humano.
¿Cómo definen ustedes el estilo de la banda?
Esto fue algo que en nuestros inicios nos divirtió muchísimo porque nos resultaba difícil definir el estilo de la banda, y nos encanta que sea así. Puedo decir que es rock, porque es el género que nos gusta hacer, pero cuando lo escuchás empezás a notar diferentes matices de otros géneros que inevitablemente nos influencian, sumado a lo que cada uno de los instrumentos logra transmitir y termina siendo un estilo muy particular, con identidad y versátil, sin perder la línea del rock. Es muy volador y espacial, tiene un cuelgue muy fluido que te lleva y te hace sentir muchas cosas, las que sentimos nosotros realmente al tocar, y te envuelve, te hipnotiza, te eleva, te calma, te seduce y te vuela la peluca porque se pone realmente poderoso e intenso.
Son una banda relativamente nueva y patean mucho el under ¿Cómo es ser parte de este inframundo local?
Tuvimos la suerte de conocer bandas con las que hoy en día nos da gusto compartir escenario. Para nosotros es importantísima la fraternidad entre bandas, bancar el laburo del otro, apreciar el esfuerzo, la dedicación, las producciones independientes que tienen buen material con un contenido que suma, que alimenta la cabeza, que tiene ese «algo» y que por suerte se aleja de muchas «banda-producto», algunas hasta consagradas, que no aportan nada ni social ni artísticamente. Es muy difícil asomar la cabeza desde el under, hay mucho negocio en el medio. Lo que le llega a la mayoría del público hoy en día es muy chato y en el under hay bandas de gran calidad.
Hace poco murió otro músico gracias a las lamentables condiciones de los lugares que tienen las bandas no consagradas para tocar ¿Por qué creen que el circuito under está tan descuidado? ¿Cómo lo ven a futuro?
Ufff, si supieras las veces que pegué el salto al acercarme a un micrófono… Es tremendo, preocupante y sobre todo negligente. No hay voluntad política para que esto cambie porque siguen inflando bandas que solo apuntan al consumo. No importa cómo, basta con que la gente consuma. Así es el sistema en que vivimos, basado en el consumo y esto no está al margen. Lo único que quieren es guita. Cuando conocemos el lugar y sabemos que no funciona, ya no lo elegimos más. Es la única herramienta que tenemos, pero para eso primero hay que tocar y jugártela. Hay muchos factores que aportan a que esto siga sucediendo y tiene que ver con el lugar que se le da al artista visto desde el dueño del boliche, que para él son un par de muñecos que se suben a tocar. No le importa si bien o mal, mientras le des la guita de las entradas y la gente que llevás consuma. Te podrás imaginar que les importa poco todo el resto. Abusan porque saben que no hay muchos espacios para las bandas under. Con que una banda ya le dé lugar a ese tipo de especímenes no se va a cortar nunca. De todas maneras hay gente que sí vale la pena y cuida al artista, y eso está bueno porque entre las bandas tenemos nuestro propio ranking de amabilidad, sonido y nos pasamos la data. A esto me refería con la comunión entre bandas, porque se hace más fácil pedir determinados cuidados que tienen que ver con la presentación y en este caso con la seguridad y salud de los artistas. Lo que le sucedió a este músico nos puede pasar a todos los que estamos en el under.
Su primer disco, «Animé», ¿de qué trata?
Es el resultado de una gran catarsis. Fue despojarnos de los prejuicios y animarnos a dar ese paso tan importante para cualquier artista, que es materializar su obra. Son 9 temas seleccionados entre aproximadamente 18 que venían dando vuelta, la mayoría compuestos por Javier, otros compartidos, tanto música y poesía, que hablan de lo que significa para nosotros transitar la vida, enfrentar situaciones dolorosas, tocar fondo para poder salir a la luz, como una flor de loto que nace de la adversidad. Y lo interesante y sumamente gratificante es el darnos cuenta cómo son fácilmente asimiladas por el que las escucha y se identifica, se sube al viaje con nosotros, se deja llevar por las imágenes que producen nuestras letras. Trabajamos en co-producción con Hernán García, de O’Connor, y masterizamos con Mario Breuer, compartiendo jornadas intensas de mucho trabajo y disfrute, casi como en un sueño porque no teníamos planeado grabar el disco, pero interiormente pulsaba por salir, se sentía correcto, genuino, sincero y deseado.
Para su primer video eligieron la canción «Interminable», quizás una de las menos rockeros y más voladoras ¿Por qué la eligieron como primer corte?
«Interminable» es un tema compuesto por Javi que ya tiene más de 12 años. Sin embargo, lo incluimos en el disco porque comunica un mensaje que es trasversal al resto de los integrantes. Es rock y tiene su propio vuelo. Cuando nos juntamos con Anselmo Estrada a escuchar los temas para arrancar con el video, «Interminable» cerró por todos lados y fue una buena manera de iniciar el viaje.
¿Qué canción sienten que los representa más cómo banda?
«Animé» es una obra integral, no hay una preferencia. Es como decir «quiero más a un hijo que a otro» (risas). Pasa el tiempo y cada vez nos gusta más y eso es lo que nos representa hoy: la confianza absoluta de que hacemos lo que nos hace bien.
Están presentando «Animé» ¿Cómo es un vivo de Cuatro.Tres.Dos.?
3 personas que comandan una nave espacial durante 1 hora en donde por momentos van a sentir mucha intensidad, en otros mucha paz, sensaciones, vibraciones y un mensaje que te llega. Habrá temas nuevos, mucha energía, proyecciones y el resto lo dejamos a criterio del espectador. Cada presentación es única e irrepetible y nos preparamos para lo que tenga que ser. Damos todo como si fuera el primero y el último.