El trío de rock pop rioplatense presenta su más reciente disco, que cuenta con la participación del prolífico músico uruguayo Alejandro Balbis.
El conjunto de Buenos Aires está conformado en la actualidad por Manuel Eguía (voz y guitarras), Tiago Vega (bajo) y Toto Ciccone (batería). Los dos primeros también forman parte de la banda que acompaña a Balbis, quien aportó su voz para la canción «De este verdor» del más reciente álbum de Ciruelo.
Formada desde 2010, ya han lanzado dos discos: «El año de la cosa» (2011) y «El vientre de la ballena» (2014). Además son uno de los conjuntos que suele participar del homenaje anual a Luis Alberto Spinetta, «Mañana es mejor».
«Es algo que nos moviliza mucho y de maneras diferentes -señala Tiago Vega-. Se realiza en centros culturales donde nosotros nos desarrollamos desde los inicios de la banda; a lo largo de estos años tocamos en El Surco y La Quince, de la gente de Seamos Libres, que son prácticamente nuestros escenarios de cabecera».
¿Cómo surgieron las canciones de «El vientre de la ballena»?
Surgieron de manera diversa. Algunas estaban compuestas antes de grabar el primer disco, otras se fueron tocando en vivo entre los dos discos, y la mayoría las hicimos unos meses antes de grabarlas. Fue la primera vez que compusimos algunas canciones junto con Manuel, el compositor de la banda.
¿Qué quisieron plasmar en este álbum?
Las canciones hablan de nosotros, de lo que nos pasa o de temas de los cuales hablamos. Intentamos plasmar nuestra visión de las cosas a través de nuestra propia música.
¿En qué se diferencia con el primer disco?
En principio incorporamos teclados, lo que nos permitió un cambio de tímbrica. El primer disco estaba compuesto para sonar en sintonía con nuestra formación, para un trío. En «El vientre de la ballena», en cambio, las canciones nos exigían una tímbrica más expandida. Las composiciones son más sencillas armónicamente y las letras más directas. Más que evolución, creo que es un cambio. A algunos les gusta más, a otros menos, pero para nosotros lo importante es que ese proceso se dio de manera natural.
¿Qué aprendizaje obtienen de formar parte de la banda de Alejandro Balbis?
Es un aprendizaje enorme en varios sentidos, que se sostiene en el tiempo. Mantenemos un vínculo muy fuerte con la música popular uruguaya, que a nosotros nos marcó desde muy chicos. Los tambores y la murga uruguaya fueron esenciales en nuestra formación musical. Después, fue pasar a tocar en lugares enormes con sonidos grandes y para mucha gente, grabar discos en condiciones ideales, convertirnos en arregladores de canciones que no son nuestras. También está la parte humana. Alejandro no es un solista sesionista, realmente funcionamos como una banda en todos los aspectos. Además, todos los integrantes estamos unidos por un cariño muy lindo, somos amigos.
¿Cuánta influencia de Spinetta hay en la música de Ciruelo?
La música de Spinetta es algo que marcó nuestra vida en sentidos que superan lo musical. Es algo que condicionó nuestra forma de ver el mundo para siempre, un código compartido entre nosotros desde que éramos chicos. Muchos recuerdos, desde rateadas al secundario para ir a comprar «Kamikaze» y escucharlo y morirnos ahí mismo, hasta estar, ya de grandes, con una novia a las 4 de la mañana escuchando «Pelusón of milk» y no poder creerlo. La música en sí. Es tan inmensa la obra del Flaco, tan hermosa y compleja, una visión del mundo tan propia, tan porteña. Nuestra música no creo que se parezca mucho a la suya, pero realmente es muy importante para nosotros.
