En la diversidad reside el gen de este quinteto conformado por músicos de Mendoza, Chaco y Buenos Aires y que se mueve entre el hip hop, el punk, el rock y algunos tintes de funk y pop.
«Amamos toda la música argentina, en su totalidad de géneros como también, mucha música de afuera –explica su cantante y guitarrista, Facundo Tapia-. Tenemos una gran influencia de muchas décadas, pero por sobre todas las cosas de los 90 en adelante».
Esas reminiscencias musicales de la última década del siglo 20 pueden notarse en su primer álbum homónimo; por momentos afloran similitudes con las primeras épocas de IKV y Bersuit Vergarabat. Facundo enumera otras inspiraciones como Patricio Rey, Spinetta, Karamelo Santo, Pario la Choca, Animal, Korn, Queens of The Stone Age, The Clash, Nirvana, Foo Fighters, Beastie Boys, Papas Negra, Ñeris, y señala: «Muchos artistas más que están visibles o no en la música, son parte de nuestra formación».
Además del ya mencionado cantante y guitarrista, Camiones en la Casa completa su formación con Mauricio Aail en bajo, Olmo Sosa Yulis en guitarra, Ezequiel Janin en voz y Martín Visconti en batería. Tras haber lanzado un EP a mediados de 2011, meses después del nacimiento de la banda, comenzaron a preparar el larga duración que vio la luz el año pasado: «La salida del disco fue inminente. Tanto por exigencia del sistema para dar un primer paso fuerte, como por el desarrollo artístico del grupo en su experiencia y expresión. Llegamos a tener muchas y buenas canciones que justificaban semejante movida. Nos encontramos totalmente convencidos de hacerlo. Este es el primero, de muchos que van a venir».
Facundo apunta que el álbum debut del grupo al que le aporta su impronta vocal cuenta con un sonido crudo, fresco, potente, ecléctico, rockero y alternativo, y agrega: «Camiones le canta a la visión de un grupo grande de personas, al cual denominamos familia, la familia que elegimos. En este primer disco hay plasmados muchos pensamientos y sentimientos, como la libertad en ‘Luces’, al ying yang en ‘Ambigüedad’, al amor en ‘Sacate los Guantes’ y ‘Rompiendo el Colchón’, como a la óptica de un pibe que se da un paseo por San Telmo, un viaje de LSD en ‘El Idiota del Cuadro o toda la mierda que nos pesa como en ‘Nada Nada Todo Todo’. El ideal es sentirnos representados y vivos, y tener la auto exigencia de no auto plagiarnos».
¿Se encuentran cómodos con esta fusión de estilos o están yendo hacia una búsqueda más puntual en el sonido?
Es lo que nos sale natural y, por ahora, queremos que cada disco sea una película diferente para nosotros, como para el oyente, y no la misma todo el tiempo. Desarrollando todo, sin perder lo lúdico, que nos hace sentir plenos y unos verdaderos niños por siempre.
¿Qué satisfacciones les trajo este primer disco?
Fue lo más parecido a tener un hijo, fue increíble, fue sangre, sudor y lágrimas de emoción, y lo seguimos disfrutando; pero por sobre todas las cosas disfrutamos seguir haciendo música juntos, que es motivo de festejo constante.
¿Esa constancia los lleva a estar preparando ya nuevo material?
Ya estamos pre produciendo nuestro segundo álbum, con el cual estamos muy entusiasmados. Hay muchas ideas nuevas, va a ser distinto, más fiestero y más oscuro. Lo imaginamos muy tremendo y representativo de este momento que vive la banda.
Tocan bastante seguido, y este año tienen ya anunciadas varias fechas, ¿cómo se preparan para atravesar estos shows?
Las expectativas de este año son ser una erupción volcánica viviente y también seguir sumando gente a los shows, para que la fiesta de Camiones en la Casa sea cada vez más grande. Queremos seguir compartiendo escenarios con bandas amigas, como bandas más grandes, seguir viajando por el interior del país con nuestra música, como también seguir construyendo y demostrando en las tablas que la banda se la recontra banca y tiene mucho para dar, y que tenemos mucho hambre de crecer juntos, como grupo y como personas.
¿Qué trae Camiones en la Casa para aportarle al rock nacional?
El orgullo de ser latinos y rockeros. El compromiso de ser los comunicadores sociales de nuestro grupo y la manera de ver la música y la vida que nos permitió crecer en una parte del país y del mundo, donde nos pegó mucho más el sol y el contacto con la naturaleza, el amor por los amigos, el día y la noche.
