Medio argentino, medio español, su tonada marca los años vividos en el viejo continente. Se fue junto a su familia, espantado por la más cruel dictadura en nuestro país. Refugiado en España formó, junto a Andrés Calamaro, una de las bandas más emblemáticas de la década del ’90: Los Rodriguez.
El tiempo ha pasado y esta vez Ariel Rot llega a la Argentina promocionando su décimo tercer disco solista, con más de 30 años de carrera. «La Huesuda» se llama este nuevo material y será presentado oficialmente este 25 de abril en La Trastienda. «Es un disco de canciones, muy basado en la canción, en la composición, en la melodía y el texto. Quizás sea mi disco más íntimo, menos lo que se entiende formalmente por rock. Mi lenguaje es el rock pero estoy buscando otro tipo de historias».
Este es tu disco número 13…
Y se llama «La Huesuda» el número trece. Nunca cuento los discos. Pero puede ser simbólico. No tiene por qué ser una muerte física, puede ser otro tipo de simbolismo.
¿Qué significa para vos seguir sacando discos?
Un disco, más allá de la trascendencia que tenga, para uno es como cambiar la piel. Es necesario, a veces, cambiar la piel, para sentirte fresco, para dejar de lado tus viejas canciones, con la inseguridad que te da tocar canciones nuevas. Al margen lo que pase con eso tan horrible que se llama negocio musical, un músico tiene la obligación de seguir sacando discos.
¿No te gusta la idea de la música como una industria?
Sí que creo, gracias a ella vivimos durante muchos años. Pero no me interesan esas charlas apasionadas sobre el negocio. Cuando un músico me empieza a hablar de la industria musical, deja de interesarme. Prefiero hablar de música.
¿Te aburre cantar siempre las mismas canciones?
No, la sensación es que cada vez que volvés a cantar una canción es un desafío. Intentás mejorarla, tocarla mejor, a lo mejor es tan sutil que tan solo lo notes tú. Hacer mejor el solo, expresarlo mejor, cortar más a tiempo las notas o alargarlas en el tiempo justo. Cada día es diferente, el público es distinto. Cambiaron mucho los temas.
¿Qué expectativas tenés con la salida de este disco?
No es tiempo de tener muchas expectativas. Las cifras de ventas son lamentables. Mi expectativa es ir a tocar a sitios nuevos. Ir a lugares en los que yo deje ser un veterano para ser una novedad.
¿Te renueva la adrenalina?
Me hace mucha ilusión. Ahora voy a Colombia, que nunca fui. Me encanta viajar, yo creo que es uno de los grandes regalos que te da esta profesión: viajar haciendo tu música.
¿Qué significa el rock en tu vida?
El rock es nuestra escuela, es el lenguaje con el que aprendimos a expresarnos. En algún momento de nuestra vida, el rock implicó una manera de estar en este mundo. Con el tiempo te queda el rock como la manera en que aprendiste a expresarte. En la juventud fue con rabia y furia, pero cuando eres adulto es otro el mensaje el que quieres expresar. Pero no tiene que estar divorciado del rock. Cuando va pasando el tiempo, vas ampliando tu universo musical y eso lo fui incorporando pero no de una manera ortodoxa. Puedo cambiar el género pero no el estilo, que es el rock.
Y mucha de esa incorporación de nuevos géneros se dio en los ’90s, con los Rodriguez.
En esa época, con Andrés, empezamos a buscar música distinta, música mexicana, boleros, jazz. Empezamos a ponernos más inquietos. Y después está la influencia del rock nacional, que tuvimos la suerte de vivir los momentos más creativos de nuestro rock. Yo fui contemporáneo del surgimiento del rock nacional y para mí son tan importantes como los grupos anglos..
¿Escuchás bandas nuevas?
Si yo conozco una banda, probablemente ya no es nueva. De la nueva escena, el personaje que más me interesó es Jack White. Me parece que es uno de los pocos tipos que tiene ese misterio, ese no se sabe que tenían los músicos que nos gustaban a nosotros. Hay algo en el nuevo sonido, en la forma de grabar, en esa cosa tan perfecta que hace que no logre despertar mi interés. Me resulta muy fría la música actual.
¿Qué sentís que le falta?
Imperfecciones probablemente, naturalidad y misterio. Y luego, por otro lado, ya escuché mucho eso y escuché a los buenos, a los que lo inventaron. El listón está muy alto.
Sos argentino pero has vivido mucho tiempo en España. ¿Cómo ves políticamente ambos países?
España políticamente, por decirlo de una manera elegante, da náuseas. Procuro encender la tele lo menos posible, porque me parece estar viendo una película de terror cada vez que los veo a los políticos españoles. Acá me parece que hay más alegría. Y la impresión que me da es que no responden a los estereotipos de los políticos acartonados de toda la vida, que hay un poco más de rock & roll en la política.
