La banda liderada por Daniela Doffo acaba de lanzar su álbum debut «Amor bacteria».
«Trabajamos el disco como una obra integral, desde que inicia con ‘Derecho Natural’ hasta su final con ‘Puerta’ –señala su cantante y guitarrista–. Nos interesa la contradicción que plantea el título y que se encuentra presente en las letras y en la música donde exploramos géneros como el rock, el punk o el blues consolidando canciones llenas de preguntas sin respuestas, de comienzos sin puntos de partida o de llegada».
Ese abanico de estilos confluyen en Amas de Casa Rock desde su formación en 2011 y que se representa firmemente en este material que comenzaron a planear desde hace varios meses y que a principios de este año grabaron y vio la luz en mayo.
«Estamos permanentemente en plena búsqueda, tanto en lo musical como en lo humano. Trabajamos mucho y nos dejamos influenciar por la música que nos gusta. El próximo disco ya está en la cocina pero aún falta. Primero queremos que ‘Amor Bacteria’ pase por muchos oídos. Habrá sorpresas de aquí en adelante en los siguientes proyectos musicales. Creo que, a su vez, también vamos a sorprendernos nosotras mismas», anticipa Daniela.
Junto a ella, Amas de Casa Rock completa su formación con Julieta Pol en guitarra, Nadia Lago Sáez en bajo y Mariel Cámara en batería.
Además de haber sido masterizado por las buenas y prolíficas manos de Mario Breuer y de haber contado con el «Bolsa» González como drum doctor, el álbum tuvo el aporte de El Negro García López en la pre producción: «El Negro nos enseñó todo. Desde trabajar con un criterio musical, el valor del respeto por el otro para lograr la contención y una buena convivencia en el grupo humano, hasta la importancia de transmitir lo que uno lleva adentro y de qué manera hacerlo. Una persona con la sangre hirviendo; con mucha pasión y amor por la música. Un ejemplo para nosotras y un honor. La verdad es que se lo extraña mucho».
Junto a García López, Doffo participó en sus dos discos, «Esta vez invita el Negro» (2010) y «Frenesí» (2013); y además formó parte como corista de la banda de Juanse: «Fueron experiencias muy importantes, ya que el aprendizaje es rápido y a cada instante. Todo el tiempo se descubren cosas nuevas. Dos artistas de mucha trayectoria y exitosos en su música. En ambos casos, uno puede ver cómo funciona una banda a ese nivel, más allá de lo que se aprende respecto de lo musical. Me permitieron formar parte de sus obras, lo que me hace sentir muy orgullosa. Dos artistas que admiro y a los cuales quiero y siento mucho respeto por ellos, y siempre agradezco el lugar que me brindaron».
La frontwoman resalta que es en los shows en vivo donde se reflejan las sensaciones que Amas de Casa Rock transmite y que el punto fuerte de la banda son las canciones, la combinación de las letras y sus armonías, la fuerza y las melodías.
«Dentro de un gran dolor y las incertidumbres y frustraciones de la vida cotidiana hay una ironía; un juego que hay que salir a jugar que se llama vida, es un misterio y está repleta de giros inesperados. Animarse a jugarlo y apostarlo todo ya que el viaje es sólo de ida. Dejarse sorprender y sentir el movimiento vital hasta el final con amor y música», es el mensaje que intenta dejar el conjunto en las once canciones que conviven en un disco donde desde su título, «Amor bactería», se remarca una dicotomía importante.
«Esa contradicción inherente al ser humano donde el amor es vida y la bacteria aparece en la muerte; siendo los dos términos parte cotidiana de este mundo –sentencia Daniela–. Así, es como Amas de Casa Rock propone una unión de elementos que parecen lejanos pero que están finamente relacionados, y una Ama de Casa puede hacer Rock y muchas otras cosas, donde la mujer cumple roles diferentes hoy día, terrenos que ha ganado por mérito propio en una sociedad culturalmente esclavizada por prejuicios de antaño. Nosotras abrimos nuestras propias puertas».
