En su segundo disco solista -el primero estampado con nombre propio-, este inquieto músico del Oeste, productor del primer disco de Coiffeur y Juanito el Cantor entre otros, actual integrante del dúo indietrónico Le Microkosmos y parte de una banda de peso en su tierra natal (Antú), apostó a una nueva fórmula.
La alianza con el productor Leo Ghernetti y músicos de selección es un gran golpe pop que impulsa su carrera en solitario. Son trece canciones con una instrumentación tradicional que, sumada a una buena cantidad de teclas (Moog Voyager y Rhodes incluidos), aceitan una gran maquinaria radiofónica que se pasea por distintos subgéneros del pop sin descuidar el flanco que mejor lo caracteriza: la canción. Así, con una buena cantidad de tracks de proyección masiva («Hemos sido tan felices», «Orilla», «Melancolía») y otras perlas que agregar a su collar, Guillermo se autopostula como uno de los cantautores destinado a seguir enriqueciendo las páginas del cancionero popular.