
Para ser una estrella de rock o de pop, hay que estar dispuesto a ser distinto a otras personas. Ser el centro de la escena, usar indumentaria provocativa y comportarse como un verdadero personaje excéntrico.
Ese comportamiento a veces se cruza con los juegos de azar, como veremos a continuación. Estas son algunas de las anécdotas verificadas de personajes de la música que supieron mostrar su lado más excéntrico a través del juego.
Lemmy Kilmister, el As de Picas
No es casualidad que tantos artistas hayan encontrado una fuente de inspiración o incluso una forma de entender la vida en los casinos, los números de la ruleta online o los símbolos de las cartas.
Uno de ellos fue el líder de Motörhead, Lemmy Kilmister, un personaje que llevaba el azar en el nombre, casi literalmente.
Desde joven, era habitual escucharlo pedir dinero con la frase «Lemmy a quid till Friday» (préstame una libra hasta el viernes) para alimentar su devoción por las máquinas tragamonedas.
Lo que empezó como un hábito adolescente terminó convirtiéndose en parte de su identidad para siempre, incluso después de que la fama y las fortunas tocaran a su puerta. Tanto le gustaban que incluso se hizo llevar una máquina a algunas de las giras.
El Rainbow Bar and Grill de Los Ángeles era su lugar favorito en el mundo, a dos manzanas de su apartamento, y tenía una máquina que Lemmy frecuentaba con devoción casi ritual. Cuando su salud ya no le permitía salir, el dueño del local, Mikael Maglieri, se la llevó personalmente a su habitación para que pudiera seguir jugando hasta sus últimos días.
Una de las canciones más famosas de la banda de heavy metal, «Ace of Spades» (As de Picas), habla sobre ganar y perder en la vida (y también en los casinos).
Sinatra le cantaba a los dados
Frank Sinatra cortejaba la suerte cada noche. «Luck Be a Lady» no era solo una canción, sino una súplica elegante al destino, pronunciada con la misma convicción con la que pedía whisky en la barra del Sands Hotel and Casino, el lugar donde prácticamente vivió durante años y donde grabó el legendario álbum en vivo Sinatra at the Sands en 1966.
Las Vegas era la ciudad de Sinatra, pero también es justo decir que Sinatra fue una de las personas que construyó Las Vegas. Cuando llegó por primera vez en 1951, aquello era un polvoriento remanso desértico.
Décadas después, en buena parte gracias a la presencia de Frank y del Rat Pack, la ciudad se había transformado en la capital indiscutible del entretenimiento en Estados Unidos.
Pero no todo fue risas y cantos. Luego de que Howard Hughes comprara el Sands, se limitó el crédito de juego de Sinatra y, enfurecido, este rompió mobiliario y cristales del hotel. La bronca fue tan grande que incluso condujo un carrito de equipaje (algunos reportes indican que fue un carrito de golf) a través de un ventanal de cristal del restaurante.
Después de varios escándalos, en 1967 cambió su lealtad del Sands al recién inaugurado Caesars Palace, un complejo inspirado en la antigua Roma que encajaba mejor con su gusto por lo grandioso.
Lady Gaga, la reina del póker
Poker Face reventaba las pistas de baile de todo el mundo. Una mezcla de techno-pop con un baile tentador, un vestuario futurista y la jerga de los casinos convertida en estribillo universal de las discotecas.
Aunque la producción se remonta a 2008, hasta hoy sigue sonando en anuncios, bares, discotecas y eventos de todo tipo.
Lo que hizo especial a Poker Face fue su timing perfecto. La canción coincidió con el boom del poker online que vivía el mundo en esos años. Segundo single de The Fame, el debut de Lady Gaga, se convirtió, sin embargo, en su carta de presentación definitiva y en el estandarte de toda una época.
La expresión «cara de póquer» existía desde mucho antes, pero fue Gaga quien la transformó en un himno generacional que mezclaba estrategia, seducción y espectáculo en partes iguales.
Madonna ganó la lotería (y donó las ganancias)
Madonna se ha declarado en varias ocasiones amante de la Lotería de Navidad, participando en todos los países que visita. Durante un viaje a Italia, obtuvo un boleto premiado con 120.000 euros, una de las cifras más altas entre celebridades que han ganado premios de lotería.
Su presencia en Las Vegas también ha sido habitual, tanto para shows como para noches memorables después de los conciertos.
Ahora, la Reina del Pop vuelve a apostar fuerte. Acaba de anunciar Confessions on a Dance Floor: Part II, la secuela del álbum que vendió 4 millones de copias y llegó al número uno en más de 40 países hace veinte años.
Se lanzará el 3 de julio de este año y, según sus propias palabras, «la pista de baile no es solo un lugar, es un umbral: un espacio ritual donde el movimiento sustituye al lenguaje».