Sir Paul McCartney ha sido anunciado oficialmente como artista principal del acto nocturno en la sede de Apple Park. El concierto se celebra con motivo del cierre de las celebraciones del 50.º aniversario de la corporación. La víspera, al legendario bajista se le vio ensayando justo en el propio campus de Cupertino, lo que confirmó definitivamente los rumores que venían circulando.

Qué ocurrió
Paul McCartney, de 83 años, miembro histórico de The Beatles, ofrecerá un concierto privado para empleados de Apple en el campus de Apple Park (Cupertino, California). La actuación está programada para la noche del 31 de marzo y será el broche final de la semana conmemorativa dedicada a la historia de medio siglo del gigante tecnológico. El evento será exclusivo para el personal de la empresa.
Filtración de una fuente interna y confirmación oficial
El primero en escribir sobre el evento en preparación fue Mark Gurman, de Bloomberg, que publicó un mensaje en X. El periodista informó de que Apple cerrará las celebraciones del aniversario con un evento especial para empleados y añadió una clara insinuación: «A Jobs le habría encantado». Eso bastó para que el público adivinara sin error el nombre del artista. Poco después, la información recibió confirmación oficial, y el hecho del ensayo de McCartney en Apple Park disipó las últimas dudas.
Formato privado y limitaciones prácticas
El concierto está destinado exclusivamente a empleados de Apple y no contempla la asistencia del público. El Visitor Center en Apple Park planea cerrar antes de lo habitual el martes, 31 de marzo, para preparar el recinto para el evento de la noche.
Una elección simbólica que Jobs habría entendido
The Beatles eran el grupo favorito de Steve Jobs, y ese apego no se limitaba a gustos personales. En la mítica presentación del primer iPhone, el 9 de enero de 2007, Jobs mostró las capacidades musicales del dispositivo reproduciendo temas del álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band. El fundador de Apple dijo en repetidas ocasiones que precisamente The Beatles fueron para él el modelo de un equipo ideal: cuatro personas talentosas que contenían las debilidades de los demás y creaban algo más que la suma de las aportaciones individuales. Jobs trasladó ese principio a la cultura corporativa de Apple.
La guerra de las dos «manzanas»
La relación entre Apple y The Beatles no siempre fue idílica. Apple Corps, la compañía musical de la «cuarteta de Liverpool», mantuvo un prolongado litigio con Apple Computer por los derechos sobre la marca Apple. Las partes alcanzaron un acuerdo extrajudicial por el cual la corporación tecnológica se comprometió a no entrar en el negocio musical, y la compañía musical prometió mantenerse al margen de los ordenadores y la electrónica. Este acuerdo volvió a salir a la luz en más de una ocasión cuando ambos mundos se cruzaban.
El sonido Sosumi como artefacto cultural del conflicto
Posteriormente, Apple Corps volvió a presentar una demanda, alegando que la aparición de MIDI y de funciones de audio en el Mac incumplía los términos del acuerdo. Fue precisamente en ese periodo cuando el diseñador de sonido de Apple, Jim Reeks, creó para el Mac un sonido de alerta en xilófono. Quería llamarlo «Let it Beep» como una pulla en tono de broma hacia la canción Let It Be, pero los abogados lo vetaron. Entonces Reeks dio al sonido el nombre Sosumi, que suena como «So, sue me» («Pues demandadme»). En macOS Big Sur (2020) este sonido se renombró a Sonumi, pero la historia de su origen hace tiempo que forma parte del folclore corporativo.
Contexto de la gira
McCartney terminó hace muy poco el tramo estadounidense de su gira mundial con un par de conciertos en Los Ángeles. Más adelante este año se espera su regreso al escenario en el marco de una gira europea. La actuación en Apple Park encaja de forma natural en ese calendario, situándose entre el final de una etapa y el comienzo de la siguiente.
Cuánto podría haber costado la velada
Según estimaciones basadas en fuentes abiertas, el caché de McCartney por una actuación de este tipo podría situarse entre 5 y 10 millones de dólares. A modo de comparación: en 1965, según los datos disponibles, The Beatles recibieron por el histórico concierto en el estadio Shea Stadium alrededor de 160.000 dólares. La diferencia de cifras pone de relieve la magnitud de la inflación y el estatus de una leyenda viva del rock.
La magnitud de la estrella está a la altura de la empresa
Sin embargo, para Apple esas cifras hace tiempo que dejaron de ser relevantes. La empresa, que empezó en un garaje, hoy está valorada en más de 3 billones de dólares y genera más de 380.000 millones de dólares en ingresos anuales. El ecosistema de Apple se ha extendido prácticamente a todos los ámbitos de la vida cotidiana: desde la sanidad y la educación hasta las transacciones financieras.
Un caso aparte es Apple Pay, lanzado en 2014. El sistema de pagos fue más allá de las compras habituales en tiendas y aplicaciones. Hoy se utiliza para pagar billetes de metro, suscripciones a servicios de streaming, donaciones benéficas e incluso depósitos en casinos en línea. Los rankings de Apple pay casinos se elaboran en decenas de portales de todo el mundo, desde Europa hasta América Latina, lo que de por sí muestra hasta qué punto la tecnología de Apple se ha arraigado en la economía digital. Según datos de analistas, para 2025 Apple Pay procesa más de 10.000 millones de transacciones por trimestre.
Todo esto confirma una vez más: el aniversario de la empresa, que decidieron celebrar con un concierto de una leyenda mundial del rock, refleja una escala que hace tiempo superó los límites del sector tecnológico.
La semana conmemorativa de Apple concluye con un evento que remite a los orígenes de la filosofía de la empresa. El concierto privado de un músico estrechamente ligado a los referentes culturales de Steve Jobs no es solo una celebración corporativa, sino un recordatorio de un equipo que es «más que la suma de sus miembros».