Con cierto retraso respecto de la fecha inicialmente anunciada, se edita el registro de la gira Me Verás Volver, que llevó a Soda Stereo por nueve países de América entre octubre y diciembre de 2007, casi exactamente diez, años después de su despedida. Fueron veintitrés conciertos con más de un millón de entradas vendidas, en los cuales el grupo batió varios récords (entre ellos, seis estadios de River, superando la marca de los Stones), documentados en un doble DVD y dos cps (estos últimos pueden adquirirse por separado). Con más de cinco horas de duración total, 44 temas, y el cuidado puesto por Soda en cada uno de los pasos de su carrera, el DVD cumple con las expectativas de los fans más exigentes, así como las del oyente casual que quiere tener un souvenir de lujo. En lugar de registrar un concierto, el primer pvp arma un «show ideal» con las mejores versiones, elegidas entre las distintas paradas de la gira (Miami, Bogotá, Lima, México DF, Santiago y, por supuesto, Buenos Aires). El grupo ha tenido la delicadeza de empezar con el primer tema que tocaron en su show debut («Juegos de seducción») y terminar con el último de la despedida («Te hacen falta vitaminas»), es decir, realmente la primera y la última canción que tocaron en esta gira. El segundo DVD es de especial interés para los fans, ya que incluye rarezas ausentes en la lista habitual («Trátame suavemente», «Si no fuera por», «Zona de promesas»), y las canciones que tocaron en el último show agregado en River, el 21 de diciembre, con invitados especiales ligados a la historia del grupo: Carlos Alomar (brillante su participación en «Lo que sangra» y «Terapia de amor intensiva»), Andrea Alvarez, Gillespi, Fabián Quintiero y Richard Coleman. La entrega se completa con dos documentales: uno más formal, y otro, LÉ*L, registrado por dos de los músicos invitados, Leandro Fresco y Leo García, con una cámara casera. Ambos muestran la intimidad del grupo en backstage, ensayos, hoteles, viajes y hasta excursiones turísticas (borrachera en México incluida). Mucho se ha dicho acerca del impresionante juego de luces a cargo de Martin Philips (Nine Inch Nails, Daft Punk) —muy bien capturadas en pantalla—, y de cierta tensión entre los integrantes de la banda, que el film no deja entrever. Pero quizá no se habló tanto de la dignidad y altura musical con que Cerati defendió estas canciones, muchas de ellas compuestas hace más de dos décadas. Está claro que Zeta Bosio y Charly Alberti no sólo estuvieron a la altura, sino que proporcionan el marco ideal para que Gustavo revise algunos de sus mejores momentos como cantante, compositor y guitarrista. Sin apartarse radicalmente de las que están grabadas a fuego en la memoria del público, algunas de las nuevas versiones («Prófugos», «Fue», «Texturas», «Hombre al agua») pueden llegar a competir con las originales. O, incluso, superarlas.
Publicado en la Revista Rolling Stone Nº127