¿Y qué se puede decir de Manal? ¿Que son buenos? Eso ya lo sabe demasiada gente. La música es de calidad, quizás algo tradicional —no para la Argentina— pero excelentemente pensada. Las letras no tienen poesía. Nada. Pero conmueven porque son duras. Y eso, a veces, hace falta. Los tres están bien. La sorpresa la da Alejandro Medina, el bajista, cantando “Avenida Rivadavia”. Este long play integra la escasa lista de “buenos” aparecidos este año y seguramente también de los que van a aparecer. Entonces: si uno deja pasar este álbum fundamental debe ser porque todavía piensa en Billy Cafaro. O lo que es lo mismo: le debe gustar locamente the Archies.