Viejo Smoking presenta «Golazo», su tercer álbum, en el que se metieron con el fútbol y sacaron un disco conceptual, que tiene que ver con pequeñas historias que este deporte ha dejado.
A través de investigaciones, entrevistas, diarios viejos y horas de ruta, fueron reconstruyendo esas anécdotas, dándole vida a algunos personajes que han sido tristemente olvidados. Con cierta nostalgia, reivindican las viejas glorias del futbol, esos que llenaban las canchas, que jugaban por amora la camiseta, que tan sólo viven en la memoria de sus contemporáneos.
«Golazo» arrancó mientras componían el disco anterior, el segundo de la banda. Allí apareció la primer historia futbolera, que más tarde se fue transformando en un material con once temas. A partir de la composición de la canciones y de ese trabajo minucioso de investigación, han ido surgiendo nuevos desafíos, que salen de lo estrictamente musical. Así fue como decidieron hacer un documental homenaje a Corbatta y entrevistas a periodistas deportivos y personajes relacionados con este deporte.
¿Por qué decidieron rescatar estas historias en particular?
Primero, para bucear un poco más en la historia. Para entender el futbol actual es necesario ir un poco para atrás. Y te encontrás con que las estadísticas eran distintas, que eran partidos de 7 u 8 goles y que era más espectáculo para la gente. Hoy se transformó en lo opuesto. De esa inquietud de ir al pasado, empezaron a salir personajes, con una dificultad enorme para encontrar videos en YouTube o googlearlo. Y ahí fuimos a las fuentes, recorrimos archivos, buscamos material impreso, videos o filmaciones de la década del ´50 que no tenía cualquiera. Empezamos a investigar desde otro lado, fue un trabajo periodístico. Y esas historias nos dieron herramientas literarias para crear o para emocionarnos cuando ensayábamos.
Tiene cierta nostalgia el disco, revaloriza otra manera de jugar y ver el futbol.
A modo personal, siempre escribí con un dejo de melancolía. Las historias de los antihéroes y los personajes más oscuros siempre me llamaron la atención. Me siento más cómodo melódicamente al hacer una canción para este tipo de personajes. Hay algo mucho menos nostálgico en todo este proceso tecnológico que se vive hoy, que antes era mucho más noble, más sano. A veces hace falta rescatar un poquito, para que los más jóvenes se sientan curiosos y vayan a buscar estos personajes.
¿La composición es tu parte tanguera?
Sí, me parece que la poesía del tango es sensacional. Cualquier músico debería haber escuchado algo de tango y tener alguna lectura de las grandes letras. El tango y el rock deben ser, a mí criterio, los géneros más importantes de los últimos cien años en la Argentina. Y la melancolía y la nostalgia, al rescatar el tango, es clave. Te llevan inevitablemente a esa época.
¿Por qué decidieron homenajear a Fontanarrosa, Dolina y Soriano?
Sin sus libros, sin el humor y el fanatismo de Fontanarrosa, es imposible que me pueda sentar a escribir una canción. Son tres influencias literarias, en el campo de lo popular, que me vinieron bárbaro desde lo compositivo. Leí sus cuentos y vi si se podían explotar en una canción. Y en los tres casos salieron cosas muy lindas.
