Rescate de la crítica publicada en la Revista Expreso Imaginario Nº29, diciembre de 1978.
Hay discos dotados de una atmósfera propia que ni bien los ponés se escapa de los surcos, se trepa por las paredes y te envuelve en un mundo con vida propia que crece a medida que pasan las bandas. Este es el caso de «Cornonstipicum», tercer LP de MIA y quinta obra grabada, si contamos los cassettes de «Saturno» y «En Vivo».
Al escuchar «Cornonstipicum» lo primero que resalta son las dos corrientes de composición que siguen sus temas. El lado uno comienza con tres piezas de Daniel Curto, el inefable «Mordaz». «La Coronación Del Fabre» inaugura la placa con un clima casi pastoril elaborado delicadamente en el fondo de guitarra acústica (Daniel) y la combinación de flautas traversa y dulce (Daniel y Liliana Vitale) Homenaje al can de los MIA? Si es así, el perrito se debe sentir más que orgulloso.
Imagen III continúa la atmósfera con un muy dulce pasaje vocal de Liliana mientras Lito Vitale lleva la línea melódica con una superposición de órgano, sintetizador y melotrón. Muy bien los efectos de pajaritos y los silbidos del final, agregando el elemento de color con delicado buen gusto. Crifana y Tamilstenes completa el trío de temas de Mordaz con un comienzo coral (Liliana, Daniel y Lito) para luego sumergirse en una zapadita con cierto tufillo jazzero guiada una vez más por los teclados de Lito.
Las Persianas No es un apéndice de 45 segundos que cierra el lado con una especie de broma interna de la cual me quedo envidiosamente afuera.
El lado dos comienza con «Piedras», una pieza dulcemente introspectiva con Lito al plano, preludiando la «tour de force» del LP: la obra «Cornonstipicun» compuesta por Lito, Nono Belvis y Juan del Barrio.
Teclados, coros y guitarra eléctrica (Mono) se juntan aquí para edificar un pasaje que va subiendo en intensidad y temperatura a medida e transcurren los minutos. Nono pasa a la acústica para un pasaje suave, con Daniel y Liliana aportando una vez más su exquisito duelo de flautas traversa y dulce.
Se mete entonces el coro, contraponiendo distintos registros en un interludio de connotaciones casi siniestras, algo así como la «calma que precede a la tempestad». En cierta forma lo es, ya que enseguida entran los demás instrumentos en un final desbocado cacofónico pero super-coherente.
Es curioso: cuando un grupo graba un LP doble y el resultado es desparejo, suele decirse «podrían haber hecho un disco solo pero excelente». Con «Cornonstipicum» sucede lo contrario. Hay tanta música de la buena que algunos finales de temas parecen compulsivos, como si hubiesen sido forzados: por condicionamientos de grabación. Creo que el mayor elogio que puedo brindarle al LP es decir que un álbum doble no hubiese desentonado en absoluto.
Tapa: Sobria, armoniosa, y bien realizada.
Resumiendo: Otra confirmación de que el rock nacional (o música contemporánea, si les gusta más) sigue vivito y coleando, a pesar de los agoreros que tiran palabras de tierra antes de tiempo
Si conocen a alguno, regálenle «Cornonstipicum» para fiestas. Van a ver cómo le cambian la cara.
Alfredo Rosso
