La nota de Cristian Vitale, para el No de Página/12.
El arte de tapa demandó una importante compra en la verdulería: 40 kilos de zanahorias. «Tuvimos que rallar durante horas para la foto», aclara Peter «Zanahoria». ¿Qué es lo que quieren significar, entonces? «Una banda de rock nutritiva, que ayuda a ver mejor», responden. Editaron dos discos en seis años (Betacaroteno y Casa) y van por más con Verde, el blanco es un color. «Un álbum extrovertido, colorido y con poesía enérgica», definen. Una breve aproximación determina un fin: divertirse. Los temas se suceden («Muela», «Yogourt», «Lombriz»), como si estos chicos escupieran el plástico de los noventa. «Espero que todos vibren como peines ycelofanes», desea Matías, guitarrista. «Nos tomamos libertades para experimentar con sonidos raros y arreglos inesperados. También para intercambiar instrumentos, en busca de identidad», completa Nicolás, baterista.
Frase:»Estoy quedando chapita por clavarme en el asfalto / desde aquí se ven todos los autos que te pasan por encima (…) Estoy limando, limando, limando…» («Chapita»).