La nota de Cristian Vitale, para el No de Página/12.
Antes de «reemplazar a Sandro» con Los de Fuego, Osvaldo Padrevechi editó Refugio del Tiempo, el segundo disco de su proyecto grupal. Aquí, la banda despliega en 13 canciones una multiplicidad de estilos que ondeanentre reggae, tango y funk, con un anclaje muy definido: «me interesan la parte rítmica y la lírica más que las armonías», dice Padrevechi. Queda claro en bellas canciones como «Amenaza», «Monjes de la Nada» e «Impaciente». «Al ser independientes tenemosla posibilidad demeter en un mismo disco temas pesados, reguis (sí, escrito así), vals y pop. Lo que liga el conceptoson los textos… me gusta el brillo de la palabra en la canción. Cuando la letra es filosa pone ala música con la frente alta», apunta el compositor. Para dar forma a esta sonoridad multicolor, el ex Jorgito y sus Alfajores no le hace asco a ningún instrumento: flautas, clarinetes y acordeones que se disipan al final con una contundente remake de «Fiesta Cervezal», de Pappo’s Blues.
Frase: «No me dejes atar a una condición / recuerda, es tan mezquino este mundo hoy» («Caer en la Tentación»).