«We love you Argentina». Esto entre muchas otras frases vociferaba Dan Reynolds, la alma máter de Imagine Dragons, haciendo delirar al público argentino –en su mayoría adolescente-, recorriendo el escenario de punta a punta y bailando como si no hubiera un mañana. Los nativos de Las Vegas dieron cátedra de show y percusión en Villa Marteli, arrancando con puntualidad suiza a las 20:58 del último martes.
Dan canta sobre un acople, se calla y deja seguir al público, se convierte en ida y vuelta, el feedback se vuelve irresistible, luego se palmea el cuerpo y zapatea al compás de los aros que encierran los parches de Platzman mientras la intro de It’s time es acompañada con un colchón de palmas de mas de diez mil personas, junto con sus correspondientes gritos, «¿Now, don’t you understand? That i’m never changing who I am», canta, y deja cantar, se vuelve a callar y el público invade el corazón de este joven frontman de veintisiete años.
A lo largo de diecinueve canciones y una hora cuarenta y cinco de show, el cuarteto que tiene solo cuatro años de vida presentó «Smoke & mirrors» –segundo disco de la banda- completo combinándolo con composiciones de la primer placa y hasta un cover de Alphaville –Forever young-.
Con un juego de dieciséis pantallas (que pasaron por proyectar desde humo hasta un fondo con flores) de diez metros de alto y un gran juego de luces que sobre un solo de batería envolvieron a Dani Plaztman como si fueran lasers de un furioso color rojo, junto a un cúmulo de bombos y demás tipos de percusión que fueron utilizados por los cuatro músicos principales en el escenario que hasta el mismo baterista se levantó de su banqueta y se dispuso a tocarlos, junto a Ben Mckee –bajo y sintetizadores- y a Wayne Sermon –guitarra-, Reyndols tomaría parte en el asunto después de cantar sobre la base que plasmaban sus compañeros, y en una sincronía digna de un show de Fuerza bruta, Plaztman le presta los palillos para que el tempo siga en perfecta concordancia y así tener tiempo de volver a sentarse.
Antes de arrancar Polaroid el frontman se dispone a cantar un «Oooh ooh oooh» y al oír los coros dice al micrófono «Hagámoslo juntos», el público obedece y canta, esboza un «Perfecto» como recompensa y los gritos de coro se devienen en gritos de excitación, segundos después paran y gritando «Uno, dos, tres, cuatro» logra el mismo efecto que felicitar diciendo perfecto para finalmente dar comienzo a la canción. Una bandera argentina cae sobre el escenario, la agarra y decora el pie de micrófono con ella, va hacia un costado y cierra los ojos, en ese microsegundo una bandera choca con su cara, se cae fuera del escenario y vuelve a ser lanzada, Dan la agarra y se la cuelga alrededor, no le importa que esa bandera haya golpeado su rostro segundos antes, quiere que esta noche todo sea perfecto, y lo logra.
Wayne Sermon cambia de instrumentos en incontables ocasiones –se asegura fueron mas de diez- ya sea por afinación, comodidad o por el simple hecho de que la canción lo amerita. Un reflector ubicado en la parte trasera izquierda del campo ilumina al violero, sobre un solo la guitarra logra el ángulo perfecto para que la luz impacte de tal manera para que se aprecien unos rayos de luz que combinado al look de Wayne lo convierten en un momento casi Jimmy Pageano.
Cuando termina Radioactive –el éxito indiscutido de la banda-, los cinco se retiran, algunas personas crédulas del público se comienzan a retirar, las luces están apagadas y los gritos son incesantes. De repente los gritos se incrementan en potencia y se ve gente que vuelve al campo corriendo, los Imagine Dragons retornaban al escenario y como regalo para la platea femenina Reynolds lo hace con el torso desnudo, empieza a sonar The fall y sobre la mitad de la canción comienza fallidamente a colocarse una casaca argentina, finalmente lo logra. Ve a su gente y se anima, baja a las vallas y comienza a tocar manos, se apoya sobre los metales inferiores que sostienen las rejas y el público se lo devora, lo convierte en propio, la seguridad logra rescatarlo y ya en el escenario pone cara de deber cumplido, sonríe y el público aclama. Un final épico tuvo a los cinco estadounidenses de cara al público dando la ansiada reverencia, Imagine Dragons se dio el lujo de enamorar a diez mil personas en una cálida noche de otoño.
Lista de temas
- Shots
- Trouble
- Its time
- It comes back to you
- Smoke and mirrors
- Polaroid –cover Alphaville –
- Im so sorry
- Summer
- Gold
- Demons
- Dream
- Hopeless opus
- Release
- On top of the world
- I bet my life
- Friction
- Radioactive
– Bis –
- The fall
Fotos: Mica Villalobos
