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Entrevistas

Zahara: "La música debe estar al servicio del artista, no de la industria"

Oriunda de Úbeda y una de las mayores referente de la escena indie española de la última década, Zahara llega por primera vez a la argentina para un show íntimo donde recorrerá los puntos más altos de su carrera.

María Zahara Gordillo Campos, o simplemente Zahara, se acercó a la música desde muy temprano: a los 12 años compuso su primera canción y diez años más tarde ya editaba su primer disco, “Día 13” (2005), de manera totalmente independiente. Sin embargo, fue algunos años después, en 2009, con la salida de “La Fabulosa Historia de…” (Universal Music), que comenzó a llamar la atención del gran público, cuando su canción ‘Merezco’ se transformó en himno de la Vuelta Ciclista a España. De ahí en adelante, solo le restaba crecer.

Hoy, a 15 años de aquel salto y metida nuevamente – y del todo - en la autogestión, la artista ha crecido a tal punto que cuesta definirla: cantante, maneja su propio sello, escribió tres libros, lleva adelante un blog sobre running y ha participado en varios programas de TV: “Lo que más soy es música, la música es el eje de mi vida y mi carrera, el motivo por el que estoy aquí, mi guía, lo más importante de mi vida profesional, al menos”, asegura, cálida, la cantante.

”La música ha sido siempre una constante, y todo lo otro que he hecho de alguna manera siempre estuvo ligado: cuando monté el sello, precisamente fue para poder desarrollarme artísticamente de manera libre, de una manera que me gustara, sin tener que estar negociando o consensuando con nadie; cuando he escrito, ha sido también porque, a veces, las canciones se me quedaban cortas para expresar lo que quería, pero de alguna manera, esos mismos textos estaban basados en algo que podría haber sido una canción pero acabó convirtiéndose en poema; o cuando escribí la novela, “Trabajo, piso, pareja”, también surge del mismo sitio del que vienen las canciones, que las entrañas, las vísceras, la necesidad de contar algo. Soy música y, luego, una música con muchas inquietudes, que hace muchas cosas”, afirma, y nos quita todas las dudas.

- En veinte años de carrera, por lo menos la mitad fuiste referente de la autogestión en España ¿Qué podés contarnos de esa escena?

Bueno, esta escena ha ido cambiando a través de los años. Se ha ido creando, porque hace diez años, cuando se me empezó a considerar más en serio, como una persona con cierta importancia en el mundo de la música al menos, las cosas estaban mucho más difíciles, las barreras entre géneros estaban muy infranqueables, y era más complicado hacer la música que te gustara, porque parecía que debías encajarte en alguna de las etiquetas ya impuestas - casi siempre por la prensa -, y si no encajabas en alguna… o si encajabas en una eras rechazada por la otra, y si no podían ponerte una etiqueta, entonces eras rechazada por todos. Eso ha cambiado mucho, ahora por suerte la música empieza a sentirse como música, y estas barreras están cada vez más difuminadas, y se puede hacer lo que uno quiere sin estar tan pendiente de si encaja en un género, o va a sonar en una radio, o qué, porque al final, lo que yo creo más importante, es que la música siempre esté por encima de los géneros y las etiquetas.

- Luego de hacer un disco con Universal Music volviste a trabajar de manera independiente ¿Por qué decidiste retomar la autogestión?

El disco que hice con Universal fue “La Fabulosa Historia de…”, “La Pareja Tóxica” lo saqué con un sello chiquitito, y fue después de ese que monté el sello y saqué “Santa” y “Astronauta”. Y el motivo por el que lo hice fue que al final, lo sellos, las discográficas grandes, tienen pues la ventaja de que manejan unos presupuestos grandes que pueden invertir en ti, pero el inconveniente es que el precio que tienes que pagar por esa inversión es muy alto: tienes que sacrificar mucho de tu creatividad al servicio de sus deseos, lo cual tiene sentido, yo lo acepto, entiendo que así funciona la industria, y por eso no quiero participar de ella, porque para mí hay cosas que se han convertido en sagradas, intocables: mis propias creaciones, mi criterio, mi propia manera de ver y hacer las cosas. Entonces, en ese sentido para mí ha sido fundamental montar mi propio sello, dedicarme a la autogestión y existir un poco al margen de los deseos comerciales y económicos de otras personas.

- En Argentina la autogestión es trabajo complicado, lo que lleva a muchos a buscar meter el hit y llamar la atención de las grandes discográficas – a veces contra la calidad artística - ¿Qué consejo le darías a los músicos locales que están empiezan en el camino independiente?

Siento mucho lo que me dices, porque cuando el objetivo musical es vender, creo que te estás equivocando de profesión. Yo sé que lo que llama la atención de esta profesión es lo que brilla, ser una estrella, triunfar, ganar mucho dinero; pero si ese es tu objetivo, entonces te vas a olvidar completamente de lo que importa, que es hacer música. Yo he podido ser afortunada, porque la música que más me ha gustado hacer, en un momento determinado de mi carrera ha sido la que más ha encajado o ha encajado en un grupo, no masivo como la música mainstream, pero sí popular, como es el indie, que tiene su propia escena, festivales y ha funcionado por sí mismo. Pero, si no hubiese sido así, hubiera seguido haciendo lo mismo, porque si no, no tiene sentido; creo que, si no hacés lo que te nace, lo que necesitas y quieres hacer, no vale de nada dedicarse a esto. Me resulta triste componer pensando en la repercusión que va a tener porque, entonces, la música deja de ser libre. Tal como yo lo veo, la música, como cualquier arte, debe estar al servicio del artista, no de la industria.

- Tu último LP, “Astronauta”, salió en 2018 ¿De qué trata?

Son las canciones compuestas durante un periodo de tiempo, pero lo llamé “Astronauta” porque hay como un leit motiv, me veía a mí misma como un astronauta que abandona la Tierra y se dedica a viajar por el espacio, en busca de un nuevo lugar donde vivir. Las canciones son como recuerdos que se lleva en su viaje, como fotografías de su vida, de su paso por la Tierra. La producción es de Matthew Twaites, me fui a Gales a grabarlo con él, y las canciones hablan de lo que siento, como casi todos mis discos. Hay canciones como “El Fango”, que es una canción de despecho, de rabia, de ira; y otras como “Guerra y Paz”, que hablan de la ruptura de la pareja y cómo se olvida cómo era amar a alguien estando aún con esa persona.

- Tus discos tienen siempre un hilo que los guía. En la época de la canción suelta, del hit ¿Qué importancia tiene para vos que exista un concepto que guíe estructure tus trabajos?

En esto a lo mejor soy medio una romántica, pero sigo creyendo en los discos. Es bueno sacar singles, canciones sueltas, de repente tienes una idea, y vivimos en una época en que aprovecharse de eso es también fundamental: tengo una idea, una canción, la grabo y la saco; espectacular que se pueda hacer eso, no necesitar de hacer un disco. Pero a mí me encantan los discos, porque me permiten crear un concepto, desarrollarlo, ir un paso más allá. Cuando vaya allí podréis ver, quien venga a los conciertos y compre el disco, que mi disco es un poquito más: una caja donde hay unos relatos y cuento este viaje del astronauta, hay un mapa interestelar con este viaje; donde hay una tarjeta para que tú también seas tripulante en mi nave y viajes conmigo. Me gusta crear toda esta fantasía, esta película, para que quien decida comprarse el disco, decida escucharme y decida participar de él, viva una experiencia un poco más completa que la de solo escuchar canciones.

- En unos días te presentarás por primera vez en Argentina ¿Qué expectativas tenés para este show?

Voy a hacer un repaso por mi carrera, de las canciones que me han ido acompañando en los cuatro discos, algunas versiones, algunas rarezas. Voy a ir en acústico, así que la idea es hacer algo que, aunque sea pequeñito, sea muy variado e intenso, que quien venga se lleve un viajecillo emocional conmigo, y me pueda conocer lo máximo posible. ¿Y qué espero? No espero nada, pero en el mejor de los sentidos: para mí, el poder ir, es ya algo increíble en mi vida, me hace súper feliz y ojalá vaya gente y les guste, pero esto no es más que un dese, en realidad no proyecto nunca. Voy y ojalá les guste lo que hago, pero ya depende de ustedes, no de mí.

Zahara se presenta el sábado 7 de marzo en La Tangente (Honduras 5317, CABA)