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Remar en la arena

Rescate de una entrevista publicada en la nota de tapa de la Revista Pelo Nº239, mayo 1985

Por trayectoria, experiencia y calidad, Charly García y Luis Alberto Spinetta integran desde hace años la primerísima plana del rock argentino. Ambos han editado hace poco tiempo sendos discos claves para sus respectivas carreras y para la música nacional en general, y ahora están preparando los conciertos presentación de ese material sin alterarse demasiado por la crisis económica ni la situación general del país. Y es lógico que así sea. Los dos saben que tienen la fuerza y la calidad necesarias para hacer frente al, mal tiempo y seguir tirando para adelante sin ningún tipo de claudicaciones ni concesiones. Ellos pueden estar remando en la arena, pero con la tranquilidad de saber que en su interior llevan el verdadero mar.

¿Cómo se encuentran dentro de este momento tan especial que vive el país?

Luis: Yo estoy muy al mango. Es una buena época para mi. Haber preparado un material y que esté sonando con el audio que requiere...

Charly: Es importante...

Luis: Muy importante. Por otro lado, la idea es sumar o sumar.

Charly: Yo estoy empezando a trabajar en una nueva etapa: Por momentos siento un poco el alicaído panorama, pero creo que tanto Luis como yo estamos siempre esperando lo mejor. Yo creo que la crisis económica afecta a la gente que tiene menos base. En lo personal, mis proyectos son cada vez más ambiciosos porque cada vez necesito más. Cada vez necesito mejores discos y hacer las cosas mejor.

¿Y se puede mantener el nivel de progreso dentro de las condiciones actuales? Porque la falta de dinero hace que no siempre se pueda avanzar en cuanto a tecnología.

Luis: Yo creo que tenemos recursos como para volver a la época de Robertone, si es necesario. El asunto es medio anti-eje y hay que pensar en conservarlo como cosa sucesiva, como primer eje partiendo del anti-eje. Hay que crear una mínima cosa que sea de una intensidad profunda. Dar cosas con mucho amor aligera la vida de la gente. Hay que matarse por lograr un feeling y de ese modo la gente va a obtener lo mejor que nosotros podemos dar. Por eso, si nos tenemos que privar de ciertas cosas técnicas, no importa. La idea es seguir sumando. Creo que nosotros no vamos a tener tantos problemas como los músicos que están surgiendo ahora y que les cuesta mucho equiparse. Pero dentro de lo que nos permitan nuestros respectivos recursos podremos superar el momento. Y si la cosa técnica no puede mantener la aceleración de otros lugares, por lo menos hay que mantenerla siempre al toque. Charly me comentaba los otros días que tenía ganas de hacer algo acústico. Y eso no es algo técnico, pero igual sirve. De golpe, ahora sirve todo y eso es lo genial.

Charly: Es como proyectarse uno al mango. Yo creo que hay una cosa muy densa en todo el manejo del rock y se hace difícil para el músico que no haya productores o tipos que te aconsejen bien. A través de todos estos años nos hemos curado de espanto.

Luis: Tuvimos cien mil lecciones...

Charly: Claro. Ya somos productores, músicos, todos. Si nos podemos manejar bien en ese nivel, podemos hacer música con cualquier cosa.

Luis: Será más pelada si es necesario, pero lo importante es que sea todo muy intenso. Mientras eso sea una gula, todo va a seguir caminando.

¿Cómo ven el panorama dentro de este año y pico de democracia?

Luis: Es muy poco lo que se puede decir, pero hubo muy buenos discos y de diferentes estilos.

Charly: Lo que pasa es que eso no repercutió en el medio, como debía haberlo hecho. Por ahí salieron un montón de discos, pero no se difundieron como se debía. Tal vez se difundió otro tipo de música que de alguna manera hace que lo nuestro quede un poco descolgado y nos cueste más difundirlo. Si vos hacés pop y tenés nivel, pero por la radio pasan chacareras todo el día, va a llegar un momento en que todo se te va a hacer mucho más difícil y no vas a poder comunicarte fácilmente. El año pasado ocurrieron muchas cosas impresionantes pero más que nada por el esfuerzo de los músicos. El '84 fue un año donde se vio la polenta de los músicos de rock.

Luis: Un ejemplo claro de lo que decís es Fito (Páez).

Charly: Totalmente. Más allá de cualquier condicionamiento, vos sabés que el tipo está ahí y que va a seguir estando.

Luis: Además, él peló una lírica “grossa”. Y eso te tranquiliza en cuanto al tema supervivencia del rock. Por otro lado, las expresiones pop más directas también tuvieron lo suyo. Los Encargados, Soda Stereo, todos. Son millones. A lo mejor, entre todos logramos componer un pequeño mercado contra la cantidad de discos de cumbia que se vendieron para Navidad. ¡Se vendieron millones de discos de cumbia! Pero lo cierto es que lo tenés a Charly, a Los Abuelos, a Virus y otro montón de discos que pegan, y eso hace diez años no podías ni soñarlo. De todos modos, pienso que recién estamos dentro de las primeras negociaciones con la realidad. Ayer hablábamos con Charly de que hay que sacarle de la cabeza a la gente que lo de las Malvinas repercutió en la difusión de nuestra música. Hay que hacer una cosa que lleve el doble de gente que se llevó por Malvinas, pero simplemente hacerlo gratis para todos los pibes. Pero ojo, si no está bien organizado y se empiezan a tirar botellas no sirve para un pomo porque van a decir de nuevo que el rock es corrupción y otra vez vamos a estar bajo el látigo. Creo que esta mini-cultura tiene que batir su estado mental y hacerlo dentro de una convivencia pacifica. ¿Viste lo que ocurre en el fútbol? A nosotros no nos puede pasar eso porque si no se crea como una psicósis. Habría que hacer un esfuerzo para demostrar todo lo contrario. Creo que a medida que corra el tiempo, el rock va a ser más importante porque están apareciendo talentos nuevos para renovar la cosa. Además, la gente es cada vez mayor proporcionalmente. Ahora hay mucho más público que en el '82. Si yo me pongo a pensar en la inflación, que se viene terrible, me agarra depresión. Y no quiero pensar en eso, aunque no me escapo de la realidad. Cada uno sabrá en qué debe ajustarse. Lo bueno es que la gente demuestre la misma coherencia que los creadores que les han dado cosas. Por ejemplo, Pelo tiene que mejorar el papel y la impresión, nuestros discos tienen que ser mejores, todo tiene que progresar. Contra viento y marea. No importa que se venga la infiación o la guerra gaucha. Cuando estemos hasta el cuello veremos... A lo mejor económicamente es difícil mejorar, pero hay que preocuparse por que lo que uno haga sea hecho con amor. Hay que exprimir al cien por cien los elementos que tenemos. La gente entiende esas cosas porque está todo el mundo igual. Los chicos saben elegir sus prioridades.

Charly: Claro, pero a veces no hay elección porque no hay plata para nada. También ocurre que por lo general los grupos no tienen un plan coherente de laburo y entonces tocan siete veces en el mismo lugar o van al interior todos juntos. Yo pienso en las cosas más sólidas. Los discos son para mí una cosa sólida y también lo es toda la experiencia que juntamos. La música que se hace aquí es una vanguardia de toda Latinoamérica y por ahí hasta también de España, de modo que algún dia va a trascender las fronteras y los músicos vamos a tener nuevas fuentes de trabajo en el exterior.

Luis: Hay que tener una actitud como la que tuvieron los ingleses cuando los alemanes bombardearon Londres. Ellos hicieron cualquier cosa pero mantuvieron los vodevilles aún en los subterráneos y aunque fuera bajo una lamparita los actores iban “o' clock'” a hacer lo suyo. Digamos que lo nuestro no es tan asi; ni nos están bombardeando.

Charly: Aunque casi pasa...

Luis: Sí, pero, bueno, no es tan así. Dentro de nuestra realidad tenemos que rompernos para seguir dando cosas con intensidad.

Pero, por ejemplo, ustedes dos están preparando los recitales de presentación de sus discos. Cuando terminan de ensayar y vuelven a sus casas, ¿no los asalta por momentos la idea de que se están matando por algo y que ese algo tal vez no tenga una buena respuesta por parte del público porque la situación económica así lo determina?

Luis: Sí, pero habría que partir de otro lado. Yo en la intimidad pienso que me voy a dar la gran satisfacción de hacer algo y que los costos tienen que estar balanceados por una empresa que sepa lo que está haciendo. Si el concierto es un fracaso rotundo, bueno, entonces sí voy a deprimirme.

Charly: Lo que pasa es que acá hubo una sobrevaloración del poder de convocatoria de los músicos.

Luis: Yo no pienso en eso.

Charly: Pero existió. En algún momento se pensó que con gritar “Hey, va a tocar Spinetta en el Luna Park” se llenaba el estadio. Y no es así. A mí me han hecho hacer giras con una guita que era irrecuperable. Cualquier campaña promocional para un disco comercial tiene un respaldo económico porque está asumido que es un producto y hay que venderlo. Lo que pasa es que nosotros cargamos con el estigma de que si no vamos al Luna Park y lo llenamos siete veces, fracasamos. Y de repente hay tipos en mil rubros que fracasan más estruendosamente, y lo hacen teniendo mucha más publicidad y con una empresa organizada para hacer negocios. Nosotros, de alguna manera, siempre estamos invirtiendo. Y eso es algo que a veces puede deprimirte y te lleve a pensar cómo Luis o yo no tenemos nuestro propio estudio de grabación. Pero eso es el bajón total. Además, en cualquier momento nos puede pasar como a Facundo Cabral, que a los cincuenta años... (risas) Yo creo que cada uno de nosotros, desde sus cosas, está tratando de empujar como puede. Pero hay que sacar el fantasma de que el rockanroll es Rock In Rio cada vez que sale un rockero. No es asi.

Luís: Si planteás lo que pueda suceder en términos de divisas, lo que puede ocurrir es que pase un fantasma enorme de “mosca” y a vos te den un mosquito hervido... Pero así no vaya mucha gente, la propuesta igual vale. Como vale que un tipo como el Mono Fontana toque en La Trastienda con su grupo para cincuenta tipos que van a tomar cerveza y hablar de Woody Allen. Lo que hace el Mono es una bestialidad, una cosa única. Y se justifica eso como todo lo otro. Lo que sí hay que hacer de una vez por todas es cerrarle la puerta en la nariz a la careta gris argentina.

¿Cómo ha sido, desde su punto de vista, la relación del rock con el gobierno?

Luis: Yo me fumaría un faso con Alfonsín, pero como eso es muy difícil, no puedo trabajar pensando en eso. Yo hago mi música porque estoy acá y el presidente hace lo que tiene que hacer. Pero hay un montón de cosas que tienen que desaparecer por completo. Si nos sugirieran del gobierno que pidamos qué es lo que queremos, yo pediría que hagan un Hollywood Bowl de quince mil personas que suene mejor que Obras y que no sea el Luna Park. Pero como eso es imposible por los presupuestos, la onda es que se afloje. Desde cada puesto que ocupamos, tenemos que matarnos por salir a flote. Es la única fórmula. La otra es entrar a jorobar gente a diestra y siniestra, pero esa no es una propuesta que pueda provenir del rock. Por ahí sí puede provenir de gente que está alrededor del rock...

Charly: Esa gente muchas veces nos mandó al re-frente con expectativas que nosotros no podíamos cumplir. Y eso sentó un precedente. Mirá, por ejemplo, en la cultura nacional: el rock está visto como la peor mierda.

Luis: A mi me gustaría que el teatro Colón estuviera abierto para el rock. Yo colaboraría con el gobierno sugiriéndole que afloje y que todas las salas municipales organicen conciertos de rock. Hace unos dias hubo un programa en ATC con un concurso de rock que fue un bochorno. ¿Te das cuenta la confusión que hay? Yo colaboraría con lo que fuera con tal de que las cosas estuvieran claras. No sé, podría tocar gratis en el interior, pero si me dan sonido, luces, transporte y alojamiento para mi comitiva. Yo me brindo entero, pero tiene que haber un apoyo, ¿entendés? Nosotros nos hemos visto estafados por propuestas que apuntaban en una dirección y después resultó que iban en otra muy distinta. Hay que tratar de que la gente reciba las cosas con el feeling de los músicos. No pueden existir programas de televisión tan bochornosos en los cuales el locutor no es el adecuado porque, por ejemplo, ni sabe a qué grupo está anunciando...

Justamente la televisión es uno de los medios que menos ha evolucionado con respecto al rock, todo lo contrario de la radio...

Charly: Es cierto. En la radio sí hay buenos programas.

Luis: Pero hay veces en que ponés radio AM y en diez emisoras distintas te encontrás con tipos hablando del mercado de valores y en ningún lado hay música.

Charly: Hay que trabajar con gente que tenga un sentido de bussines. Y nosotros tenemos que rodearnos de gente así. Pero no todo el mundo puede hacerlo. No son las mismas las posibilidades para un grupo nuevo, que para Luis o para mí. Otra cosa que tenemos que eliminar es ese chusmerio que yo, por ejemplo, vi en la oficina donde estaba antes; esa cosa de que “huy, si este vende más discos que yo me muero”. Hay que bajarse del pedestal. Supongo que los celos y la envidia serán más fuertes en mundos como el de las modelos o los actores, pero en el rock también existe.

Luis: Yo creo que hay un panoramita bastante compactito como para seguir planeando cosas. La aparición de Fito fue importante, lo que hace Pedro (Aznar) con Pat Metheny también; hay muchas cosas.

Charly: Por otra parte, por momentos parece que la opción que tenemos es oficializarnos y dejar que se demuestre que la música que hacemos es argentina. Y yo no sé si eso va a pasar.

Luis: Yo creo que el rock jamás dejó de transar con el establishment. Por los costos, la pasta de los discos es horrible. Estamos, directa o indirectamente, ligados a un proceso comercial.

¿Es importante que el rock sea reconocido como parte de la cultura argentina?

Charly: No sé. Los otros días fuimos a tocar a Uruguay para la asunción de Sanguinetti y la embajada cultural argentina la formábamos Los Abuelos de la Nada, Nito, G.I.T. y yo. Te encargo la cultura que habia ahí... (risas). Yo creo que siempre fuimos un movimiento a contrapelo.

Luis: Pero el hecho de formar parte de la industria discográfica nos hace estar ligados al establishment aunque nuestras obras esten negando eso. Tengámoslo claro. Ya pasó la etapa de lo complaciente y lo progresivo. Simplemente tenemos que expresarnos más y mejor. Pero el establishment no nos puede ofrecer nada. Aunque hagas las cosas por el sistema M.I.A., tenés que comprar franqueo postal. Y ya estás ligado. Entendamos bien que vivimos en mundos organizados de esa forma y a partir de eso hablamos, si no es una idealización que no tiene nada que ver. Pero la fibra de las letras de Fito, de Charly, de cualquiera de nosotros, te demuestran que es mucho lo que al establishment le falta para ablandarse y sacarse el enorme tapón argentino que tiene, y de ese modo entender aunque más no sea la mitad de las cosas. Hay que seguir adelante pese a todo. Durante la dictadura, por ejemplo, tuvimos la oportunidad de escuchar al mejor grupo que se hizo en la Argentina: Seru Giran. Y. de toda esa gente que iba a verlos a Obras y después se la llevaban en cana, algo quedó. De todo eso, otro algo escuchó, y entonces esa música cumplió su destino. ¿Y ahora qué hay de diferente? Esos arquetipos de represión no están tan al frente, pero el aparato represivo no ha sido desmantelado del todo. Todavía hay un montón de cosas que nos van a seguir afectando. Nosotros no tenemos por tarea hacerles comprender su error a esos tipos. No. Tenemos que ayudar a que la gente esté bien porque eso es lo que va a tener peso frente al otro tipo de gente. ¿Por qué los militares decidieron juntar a los rockeros en el festival de la Solidaridad? Porque era la única forma de que se juntara un toco de gente. Los tipos no ven las cosas por lo que dicen nuestras letras sino por la gente que convocamos. Ellos ven que en Barrancas de Belgrano, Lerner mete 30.000 personas, que Spinetta lleva otro tanto, que David lleva otro tanto. No se dan cuenta que lo que nosotros estamos generando es que esa gente reaccione y no pare hasta que ellos se ablanden. Nuestra idea sigue siendo esa, porque por algo nos metimos en ésto. Y el hecho de que cada vez haya mayor cantidad de artistas y que sean mejores, va a generar otra cultura, otros abogados y otros tipos que manejen el poder. Así va a ser mejor este pais. Pero nosotros qué le podemos enseñar, si ni siquiera escucharon ”Muchacha”, si les hablás de rock y te dicen “ruido”. Para esos tipos, el rock sigue siendo sinónimo de drogadicción, subversión, cualquier mano. Ellos escuchan siempre las mismas mierdas y de ahí no los sacás. Tienen que ablandar sus cabezas para ser mejores para el pueblo que les tocó dirigir. No se pueden hacer leyes que perjudican a los tipos que más. laburan. .. Nosotros tenemos como única tarea hacer las cosas más sólidas y más de corazón. De golpe, este es un momento que está más para la mano pan y agua que para la mano literatura. La gente antes se compraba el cassette de Charly, el mío, el de Los Abuelos y todos los que salían. Ahora elige únicamente el de su favorito, pero eso no significa que los otros no le gusten. Ojalá la gente tuviera que comprarse todos los cassettes. Si el país se pone bien a nivel económico, creo que la cosa va a cambiar radicalmente.

Charly: Yo creo que hay un grupo de gente que ya está en condiciones de armar un kiosko que va a ir para adelante. De todo este tiempo de intentos y locuras queda un saldo que de alguna manera se va a sintetizar en algo más claro, en algo que ilumine. Poder hacer un disco que no venda nada pero que te haga feliz y brinde energía.

Luis: Claro. Y poder salirse del eje que nosotros somos algo distinguible del resto, una especie de “popes”. No somos ni el Borges del rock, ni el Jagger argentino. No. Tenemos que pelar música, pelar creación. No importa si tocás heavy-folk o baguala con distorsionador. Lo importante es que se haga algo que ponga bien a la gente, que la llene.

Charly: Todos sabemos cuando las cosas están bien hechas. Inclusive fijate que la gente va a ver a los grupos que, más allá de que te guste el estilo o no, suenan. Durante todo el año pasado, mientras nosotros hacíamos discos, la gente se la pasó discutiendo sobre si nos vendimos, si somos argentinos, si vamos para adelante. Y entonces otro tipo de cosas, más tipo lamento infradotado, copó todo porque la gente estaba más para eso. Es lo mismo que pasó en España, cuando se acabó la dictadura.

Luis: Claro, en el tumulto se metió cualquier cosa.

Charly: Pero llega un momento en que el pibe quiere que lo muevan con algo, con música, con onda. Quiere volver a la normalidad. Yo creo que la democracia es...

Luis: Un airecito lindo.

Charly: Eso. Pero mucha gente parece que todavía no lo tiene muy claro. Para mi, por ejemplo, que no haya censura me parece fabuloso.

Luis: El problema es que hay gente que creyó que, a partir de que ganó Alfonsin, iba a venir otro papá a sacarnos del pozo. Pero nadie puede soñar que el arco iris va a salir todos los dias y que la ciudad va a aparecer pintada de colores. Yo creo que la gente del gobierno se está debatiendo contra cosas que nosotros ni soñamos. Y hay que tenerles respeto porque sucede todo eso. En parte tener también una actitud solidaria. No quiero emplear palabras peronistas, pero hay que ser solidario, hay que olvidarse del egoismo.

Charly: Ninguno de nosotros fue a golpear la puerta del Ministerio de Trabajo para pedir que se exima de impuestos a los discos nacionales, algo que se hace en Brasil y que permite que la música de allí sea tan fuerte. Una grabadora de allá hace grabar a un artista brasilero y ya tiene la mitad de los gastos cubiertos por el Estado. Más bien que eso es algo genial, pero todos sabemos que no es momento para hacerlo acá.

Luis: Nuestra actitud es más creativa que comprometida.

Charly: Además, él (por Spinetta) sabe que yo sé que vamos a estar cantando toda la vida. Hay artistas que necesitan de determinados movimientos para funcionar. Nosotros, no sé si por altivez o por certeza, sabemos que vamos a seguir adelante. Y me parece que es una buena forma de hacerle la gamba al país sin chupar medias ni embanderarse; simplemente, como dijo Luis, haciendo las cosas mejor.

Luis: Tenemos que reconocer los términos de la realidad porque vivimos inmersos en ella.

Charly: Yo creo que la imagen argentina está cambiando en el mundo. Podemos ir a grabar a Estados Unidos sin que nadie nos tire al piso el pasaporte. Eso lo vamos a poder capitalizar saliendo a tocar al exterior. Y a lo mejor alguno de nosotros la pega y el mercado se abre para todos. Eso puede suceder tranquilamente. Por ahora tenemos que seguir luchando con lo nuestro. Yo creo que no estamos tan mal como algunos dicen. Cuando haya que hacer una presión, se hará. ¿Qué otro tipo de música tiene una revista como Pelo que se ocupe de lo que hacen sus artistas? Si existiera un apoyo oficial podríamos estar haciendo giras por todos lados, pero no podemos quedarnos esperando eso. Me encantaría, sí, que algún tipo piola del gobierno leyera esta nota y, en el futuro, hiciera lo de la ley del disco, pero entiendo que hay cosas mucho más urgentes. Aunque insisto en que la situación no es tan crítica.

Luis: Nosotros estamos acostumbrados a hacer las cosas a pulmón. En todo este tiempo, por suerte, pudimos relacionarnos con gente creativa que puede plasmar nuestras ideas en la tapa de un disco o en un video. Pero comparado con cómo se hacen las cosas en otros lugares, estamos remando en arena. Si Bruce Springsteen tiene ganas de tocar la guitarra, se carga él el Boogie cinco pisos y toca, porque cada uno de los tipos que estamos en esto somos gente que no ha dejado de hacer las cosas que sentía porque había algún obstáculo. Y esa experiencia, ese amor y esa vocación, puede suplir las supuestas carencias técnicas que podamos llegar a tener. No importa que tengamos los equipos de Yes; lo importante es que la música que hagamos nos de satisfacción y así lo podamos. transmitir al público.

O.M. J.M.C.