«No fue casual que hiciéramos esta banda. En principio fue una especie de broma, pero la broma era una máscara porque en realidad queríamos romper la idea de que Sui iba por acá, Porchetto por allá y yo por el otro lado; así mostramos que estamos unidos», contó León a la revista Pelo. PorSuiGieco fue un sueño de juventud que terminó más temprano que tarde: el grupo hizo sólo tres conciertos -uno en una pequeña sala de Buenos Aires, los otros dos en el interior de la provincia de Buenos Aires- y grabó un solo disco en los meses finales de Sui Generis, cuando ya corría 1975. Después, cada uno siguió por su camino.
El momento histórico
«PorSuiGieco no fue casual, sino una especie de broma que hicimos una vez que decidimos hacer un recital con ese nombre en el Auditorio Kraft», cuenta León Gieco. Su relato es de 1975. El Auditorio Kraft es una pequeña sala ubicada en un subsuelo al 700 de la calle Florida. En los años 80 se llamó Auditorio Buenos Aires. Allí tocó por primera vez PorSuiGieco en 1974. Por entonces, Charly García y Nito Mestre habían dejado atrás la etapa del candor de Sui Generis, mientras se volvían cada vez más populares; venían de hacer Confesiones de invierno y empezaban a cocinar el que sería el polémico tercer y último álbum en estudios del grupo, Pequeñas anécdotas sobre las instituciones. León Gieco había grabado su segundo disco, Banda de caballos cansados, y defendía las canciones de ese trabajo -entre otras, Si ves a mi padre– con un grupo en el que revistaban Oscar Moro y Alfredo Toth -ex Los Gatos- y que se llamaba no casualmente igual que el disco. Y el mercedino Raúl Porchetto acababa de editar su primer álbum, Cristo Rock, luego de haber hecho algunos simples que lo habían catapultado como nueva figura. Todos eran parte de una especie de «vanguardia acústica», en oposición -estética y solo aparente en lo conceptual- con la propuesta «eléctrica y pesada» que por entonces impulsaban grupos como La Pesada del Rock’n’Roll y Pappo’s Blues.
Sigue Gieco el relato: «El asunto empezó con una reunión que tuvimos Charly, Nito, Raúl y yo para estudiar la posibilidad de armar nuestra propia editorial. Y eso provocó que apareciera, de a poco, la idea de hacer algo juntos. Así es como surgió PorSuiGieco y su Banda de avestruces domadas. El nombre era una alusión a la Banda de los caballos cansados que yo tenía por entonces. Ese nombre fue una creación absoluta de Charly. Una más».
El debut
La organización del primer concierto de PorSuiGieco, celebrado en el Auditorio Kraft, corrió por cuenta de los mismos músicos. «Mandamos a imprimir unos afiches muy chiquitos y salimos a pegarlos nosotros mismos por Corrientes», cuenta Gieco.
«El recital fue muy lindo -agrega León-. Lo hicimos todo con guitarras acústicas y logramos un buen clima. Pero la broma era una máscara, porque en realidad teníamos ganas de hacer temas juntos para romper la idea de que Sui Generis iba por un lado, Porchetto por otro, y yo por otro. Así mostramos que nos queríamos mucho y que estábamos muy unidos». Suma Nito Mestre: «El recital del Kraft fue diferente a cualquier otro, lo hicimos todo nosotros mismos. Lo organizamos de incógnito, no explicamos qué era. Fueron los que se dieron cuenta de qué se trataba. Y sin embargo llenamos el teatro».
En una nota publicada por la revista Pelo en 1975, Charly García dejó algunas palabras como para ver cuál era su visión del proyecto: «Me gusta mucho tocar música folk en un grupo con varias voces. Lo que más deseo es hacer un buen álbum, una buena gira y una gran presentación en la Capital. Después de eso cada uno seguirá su rumbo, porque somos todos compositores y con distintas tendencias. Pero me gustaría que al menos una vez por año nos reuniéramos para hacer un par de presentaciones y un álbum. Es decir, nada de shows, porque estaría traicionando el principal encanto de este grupo, que es la libertad de juntarnos para disfrutar de la música».
Las ideas de Charly se cumplieron solo parcialmente. PorSuiGieco llegó a grabar apenas un disco, hizo una gira -en realidad, apenas dos actuaciones en el interior bonaerense-, y luego se disolvió en la más absoluta naturalidad. Volvió informalmente, pero nunca hubo un pomposo retorno.
Aquel primer concierto en el Kraft salió bien. No convocó una multitud, está claro, porque la sala era pequeña: podía alberbar a unas 200 personas. Pero se llenó. Hoy, Gieco le da una medida a esa noche: «Había gente como para llenar cinco veces el teatro y musicalmente fue impresionante. Fue la primera superbanda acústica al estilo Crosby, Stills, Nash & Young que se formó en la Argentina. En realidad, fue la única».
La «gira» del ’75
En 1975, es decir en el año siguiente del debut de PorSuiGieco en el Kraft, Sui Generis estaba envuelto en un callejón que parecía sin salida: su álbum Instituciones había sufrido serios recortes por la censura y hasta mudado su nombre por uno más suavizado: Pequeñas anécdotas sobre las instituciones. La obra de Gieco también comenzaba a sufrir tijeretazos. En realidad, los problemas que sufrían los artistas de rock con sus ideas eran apena una parte de una realidad compleja y especialmente difícil. Es que la situación política de ese momento era delicada: había muerto Juan Domingo Perón, la presidencia estaba en manos de su viuda Isabelita y José López Rega manejaba los hilos del gobierno desde las tinieblas. La Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), inducida por López Rega, había comenzado a amenazar a músicos, actores, periodistas y escritores, y lo peor aún no había llegado. En ese contexto, PorSuiGieco se reagrupó para hacer su anunciada gira. En una época en la que estas movidas eran una rareza, ellos se animaron. El quinteto acústico -García, Mestre, Gieco, Porchetto y María Rosa Yorio, la mujer de Charly- salió a la ruta en un colectivo, con algunos técnicos y los equipos, e hizo dos paradas: Tandil y Mar del Plata. Esos fueron los únicos dos conciertos. Del celebrado en Tandil, el periodista Claudio Kleiman conservó una única cinta de carácter testimonial , de la cual bienvenidosaltren.com presenta, en esta producción, cuatro momentos: la Introducción al recital y los temas Viejo solo y borracho, El fantasma de Canterville y Tu alma te mira hoy, estos dos últimos escritos por Charly García.
El tema fantasma
Algunos pocos ejemplares de la primera edición del álbum PorSuiGieco incluyó, en lugar del Antes de gira que se anunciaba en la contratapa del LP, una versión de El fantasma de Canterville con su letra original, que la censura había prohibido. (Cuando León Gieco quiso grabar el tema para su álbum solista de 1976 -que se llamó precisamente El fantasma de Canterville– tuvo que hacer modificaciones y cantar, por ejemplo: «Me han ofendido mucho y nadie dio una explicación, hay si pudiera odiarlos lo haría sin ningún temor». Y luego: «Es que siempre fui un tonto que creyó en la humanidad…» Más tarde: «He muerto muchas veces rodando sobre la ciudad…«) Esta situación -una jugada de los músicos y del productor Jorge Alvarez para burlar la censura- hizo, entonces, que algunos de los primeros compradores del LP PorSuiGieco se encontraran con una especial sorpresa…
El arte de tapa
«A Charly le debemos la portada del disco», cuenta Gieco. «Es una foto que Fernando, un fotógrafo de Rosario, nos tomó desde afuera de una casa de campo. Cuando Charly la vio, empezó a tapar el marco de la ventana y las paredes exteriores, y quedó sólo nuestra imagen adentro de la habitación, a través de la ventana. Una genialidad».
El final
Gieco finaliza el relato: «Después de que saliera el disco hubo algunos intentos para hacer grandes recitales en el Luna, pero Charly nunca quiso hacerlos: primero porque estaba despidiéndose de Sui Generis y después porque se puso a armar La Máquina de Hacer Pájaros. O sea que cuando terminamos de hacer el disco se terminó PorSuiGieco para siempre. Y nadie volvió a hablar del tema.
El reencuentro de 1977
En el concierto Charly, pianista y amigo -también dado a conocer como Festival del Amor-, realizado en el Luna Park el 11 de noviembre de 1977, en cierto modo en homenaje a Charly García, quien acababa de desarmar La Máquina de Hacer Pájaros y estaba por partir a Brasil -viajaría con su amigo David Lebon, y allí los dos armarían Seru Giran-, PorSuiGieco tuvo un fugaz reencuentro. Pero el registro en vivo, aunque realizado profesionalmente para un álbum, se perdió por defectos de la grabación. No obstante, en el álbum Música del alma que se editó en 1981 con momentos de aquel concierto en el Luna Park, apareció un tema de PorSuiGieco que en realidad se grabó en los estudios Sicamericana en el verano de 1978. Es Iba acabándose el vino, escrito por Charly García.