Abrió El Emergente Club, y si ese nombre te suena es porque es un nuevo emprendimiento de las personas que dirigen El Emergente Bar. Tiene capacidad cinco veces mayor que el primero, hall para exposiciones, 2 barras, un groso escenario de 35 m2, equipo de sonido totalmente nuevo con una Consola PA de 16 canales y una muy buena acústica.
El primer Emergente abrió en 2008 y está emplazado en el barrio del Abasto. Recibe a más de 150 bandas por mes. Mi banda, tu banda, la banda de tu primo, de tu mejor amigo. Esas bandas que están empezando, y que tienen en El Emergente un lugar que no distingue entre géneros musicales y que ayuda a los que tienen ganas de hacer.
Pero no sólo de bandas vive la cultura. Las propuestas del Emergente siempre fueron multidiciplinarias. En un mismo día podés tener una exposición de fotos de rock, una feria vegana, una banda de reggae, pintura en vivo, y otro día gente con sombreros regalando shots de tequila, chicos jugando al metegol, una banda de metal, slam de poesía. Las propuestas son tan variadas como la gente que participa de las actividades, hay gente de Capital, pero también del conurbano, del interior del país y la más colorida diversidad de turistas extranjeros que te puedas imaginar. Y la gente vuelve y vuelve.
Pero el lugar se quedó chico, así que en vez de mudarse a uno más grande decidieron ir por más y abrir otro boliche, en Acuña de Figueroa 1030. Hace mucho que tenían ganas de hacerlo y hace 4 meses surgió la posibilidad. Fueron días y noches de trabajo mental y físico sumado a todo el papeleo, y ayer lograron llegar a la inauguración con la planta baja funcionando. Hay muchos planes para la parte superior: camarines, oficina, otra sala de exposiciones y una radio.
Hablamos con Melisa Lima, una de las integrantes del staff del Emergente: «Estamos haciendo un lugar nuevo, es una expansión. El de Gallo es para bandas que llevan 30 a 50 personas. Este para mayor convocatoria, para que las bandas que tocaron varias veces en el Emergente y que han crecido con nosotros, como Gramonautas, puedan tener su lugar. La idea es que también haya fiesta y baile cuando salga la ley MECA (ley de espacio culturales), ley que ya está aprobada, pero falta su promulgación».
