Balance del Quilmes Rock Festival, la organización, la convocatoria y las bandas.
Esa sería la pregunta obligada a la hora de tomar una cerveza. Entonces usémosla como parámetro para evaluar «el festival mas grande de la historia del rock nacional», desde nuestro punto de vista y atendiendo los reclamos de la gente. Aclaremos: preferimos la cerveza sin espuma.
Con espuma
– Organizado por Quilmes, no vendían cerveza en el predio.
– El alto precio de lo que se vendía y el aumento los últimos dos días de algo tan preciado en estos lugares como el AGUA.
– El hecho de que sonaran bandas al unísono en los escenario alternativos teniendo que elegir entre escuchar una u otra.
– La primera noche del festival: fría pero no solo de temperatura sino de clima musical.
– La falta de bandas representantes del metal nacional, más allá de la presentación o no de Metallica.
– El cambio de la 5º jornada, sobretodo para los llegados desde el interior del país y que a causa de esto debieran quedarse afuera Los Auténticos Decadentes.
– El cierre de la 6º fecha, debería haber sido Attaque 77 como lo pedía la gente.
– El temprano comienzo de los recitales en el escenario principal, sin tener en cuenta que mucha de la gente que asiste al festival trabaja y sale en horario de la tarde.
Sin espuma
– La realización de este tipo de eventos en la Capital Federal.
– El descubrimiento de un espacio generoso para el rock nacional.
– El espacio que se les dio a bandas de menor repercusión.
– El respeto mutuo entre músicos y la puesta en escena de cada banda preocupándose por la estética, la escenografía y el buen sonido.
– La transmisión en vivo y directo por dos medios masivos.
– Al igual que los músicos, en general, la tolerancia entre tribus considerando a otras bandas como propias.
Algunas perlitas:
– Virus, en la primera noche quejándose contra la organización por una escenografía que nunca pudieron mostrar.
– La Pelotas haciendo Hawai con un invitado muy especial, el hijo de Sokol.
– El encuentro de Divididos y Spinetta, un momento mágico.
– El atuendo del líder de Babasonicos.
– Campino, voz de Die Toten Hosen trepándose hasta el techo del escenario cantando y con una bengala en la mano.
– La movida generada por Miranda!, Los Jóvenes Pordioseros, La Zurda y Las Manos de Filippi.
– Las palabras de Fernando Ruiz Diaz con respeto a la unión del rock nacional.
– El Pelado Cordera quejándose del SI! de Clarín por una supuesta solicitada a favor de Ibarra nunca firmada por este, y una aclaración de no pertenecer a la huestes de Tinelli.
En definitiva, creemos que el balance da sumamente positivo y que salvo detalles solucionables esto es un evento necesario para Buenos Aires una ciudad intensamente rockera.