Él no tenía el librito de cómo se hacían las cosas…
en las mañanas… se perdía como oveja en el rebaño
formadito en fila india, confiaba
esperando a la esperanza
y en las tardecitas
enlatado como sardina en aceite,
subía… bajaba, corría y no siempre volvía
pero, esa noche, fue inútil
su pecho bombeaba como nunca
sin pensarlo, el camino lo llevaba
y timbrió dos veces, por las dudas
y nada…
en la escalera, un gato saltó
y erizado, escucho los pasos
brilló incandescente
esa estrella
no lo había olvidado
el más rico, el sabroso,
sin pecado, el tesoro codiciado
el mejor, el más rico, el sabroso, el soñado
sin pecado, el amado, el tesoro codiciado
sexsexsex, sex sexsex,
sexsexsex…
sexsexsex, sex sexsex…
sex…
el mejor, el más rico, el sabroso, el soñado
sin pecado, el amado, el tesoro, codiciado
sexsexsex, sex sexsex,
sexsexsex,
sexsexsex, sex sexsex,
sex…
el tesoro codiciado
sexsex
sin virus.