Que te nombro y no te encuentro
que te culpo y te condeno
que te ordeno que te vistas de una vez.
Que te beso y luego escupo
tu pintura para labios
que reviento los granitos de tu acné.
Que te amo y te embalsamo
que financio tus excesos
que otra vez viniste sin ropa interior.
Que no entiendo tu mirada
de repartir estampitas
que me pides que te escriba una canción.
Y te aprovechaste de mí
sin compasión.
Es que no puedo evitar
ponerle fin a este mal
porque en mi vida,
en mi vida mando yo.
Que te pelo y te cocino
que dices que no eres de esas
que te inyecto una mielcita de limón.
Que aborrezco tus patadas
y también tus sutilezas
que empalagas mis oídos con tu voz.
Y te aprovechaste de mí
me rompiste el corazón.
Eres más bella que Miss Universo
y eres más brillante que el sol
pero en mi vida
en mi vida mando yo.