Agotados de la cuerda floja caímos por un abismo
latió la eternidad
bloqueamos todas las salidas
crucificamos
despiadada la retirada
tragué saliva de ese mar dulce
mastiqué su arena sucia, muerte anunciada
la cuna del amor no se mueve
y voy corriendo a la nada
deambulé como un perro peregrino
sin olfato, sin destino
jaqueado en el camino
silenciosa fue la llegada
esa gélida mañana
de la parca camuflada
ardió ese viejo equipaje
sin penurias
chispazos y llamaradas
tragué saliva de ese mar dulce
mastiqué su arena sucia
muerte anunciada
la cuna del amor no se mueve
y vas corriendo madrugadas
espié a través de la grieta, enfundada en azul furia
escapó como mariposa
invisible seguí sus pasos y como un ciego en la tormenta
encontré sus rojos labios brillar más rojos
y en la lluvia de allá lejos
amaneciendo sones
la silueta de la parca
danzándole a la vida…