Si la imagen recurrente de «Nena» (1999), el anterior disco de Carca, podía ser descompuesta en la dupla coches & chicas, podríamos decir que «Divino» trata básicamente de cuestiones rockeras y de… chicas. De hecho, rock es la palabra más repetida a lo largo del álbum. Y uno de sus temas lleva el más que explícito título «Brindo por el creador del rock K roll». En «Póster», el espigado compositor-cantante-guitarrista confiesa de movida su legítima obsesión: «La verdad es que muero por ser tu estrella favorita de rock». De conseguirlo, va a ser la estrella más bizarra y descontrolada que hayas conocido.
El ex Tía Newton y actual vecino de Manu Chao en el barcelonés barrio del Raval grabó estas canciones con una ayudita de sus amigos Babasónicos -además de tocar, Adrián Dárgelos y Diego Tuñón se ocuparon nuevamente de la producción en estudio-, e invitados como Andrés Calamaro y Juanse. Tal vez por eso, en medio de su propia medida coctelera de metal-rockabillyglam-pop-psicodelia, de a ratos late un beat juguetón deudor de Jessico. Habrá que creerle a Carca, nomás, que se despide hasta la próxima con los versos finales de «Qué suerte ser diferente»: «Llámenme cobarde y quizá cabrón,/yo soy romántico y listo».