Diversión, ritmo y energía fueron las características primordiales del concierto presentación de «Vasos y besos» brindado por Los Abuelos de la Nada en la cancha de Vélez.

Ante una nutrida audiencia que adhirió desde el primer acorde a la propuesta del grupo, los Abuelos desplegaron su magia tan particular dentro de un clima de fervor y entrega total.
La banda interpretó casi íntegramente, el material de sus dos álbumes, con el agregado de algunos temas cantados por Miguel Abuelo y Andrés Calamaro durante sendos sets solistas.
Pese a que el sonido no era bueno, los Abuelos se las ingeniaron para sonar realmente bien. Todo el grupo transmitió seguridad y convicción en sus interpretaciones y fue evidente que el largo tiempo de ensayo rindió sus frutos. La novedad para el público fue la inclusión en la banda de Alfredo Desiata (ex Eléctrica Rioplatense y Disanes), quien se encargó de los vientos junto a Daniel Melingo.
De los viejos temas interpretados sobresalieron «No te enamores nunca de un marinero bengalí» (tocado como apertura y cierre del show), «Sin gamulán», «Tristeza de la ciudad» e «Ir a mas». Del nuevo material se destacaron «Soy tu bandera», «No se desesperen», «Espía de Dios» y «Mil horas». Los temas de «Vasos y besos» mostraron una continuación en la línea estilística desarrollada por Los Abuelos en su primer disco y cierta reiteración rítmica, aunque en la actualidad la banda de la sensación de estar mas definida en su propuesta y en sus objetivos musicales. Los Abuelos de la Nada son una banda bailable y entretenida, de decidida tendencia funky que cuenta con buenos instrumentistas y un carisma grupal muy especial. En Vélez, con todo el público bailando y cantando a los gritos, los Abuelos subieron un nuevo escalón hacia la cima. Y lo hicieron de la mejor manera: a todo ritmo.


