Attaque 77 tocó el viernes, sábado y domingo en El Teatro, antes de la presentación oficial de su nuevo disco «Antihumano». Por Nancy McIntyre.
¿Quién dijo que es necesariamente imprescindible internarse en agiornados spa o sudar, como un loco, haciendo ese mezcla rara de aerobics y boxeo para relajarse? Para los que no tienen semejante dinerillo para abonar una suma astronómica en un lugar donde te empabonan de cremas, te hacen masajes para luego salir a la calle y volverte paranoico, el tratamiento ofrecido (si bien no es una novedad) es sumamente efectivo y se llama Attaque 77.
Sí señores, con tres consultas previamente acordadas en El Teatro, los especialistas: Ciro, Mariano, Leo y Luciano, emplearon un método que la psicología en la Argentina debería explotar con los neuróticos sueltos: LA MUSICA. Ah!!! Y a un precio que hasta nuestro empobrecido Papá Noel te lo podría regalar.
La sesión comenzó con Nativo y con un Reiki que la gente adoptó, tal parece que los domingos dejan a los pacientes bastante sedados y receptivos para escuchar música, pero no para moverse. No es crítica a la banda, por que sonó impecablemente energizante, pero el calor en los presentes les cobró los últimos vestigios de fuerzas pre fiestas y se notó. En el consultorio de los A77aque tranquilamente se podría haber realizado una terapia grupal, ya que estaba a medio llenar, pero ¿a quien le interesaba? Si lo importante era aguantar, por tercer día consecutivo, el embate sonoro de los punk argentinos, devenidos con una inclusión de teclados, para hacer la fiera más electrónica (¿A77aque en la Cream?). Pero ahora bien, ¿de qué especialidades toma el médico attaquense? De la Psicología más profunda, de las metáforas (substancia de la música) para hacernos reflejar cierto aspecto de un Complejo Habitacional (y sus guerras), de invocarnos un «Héroe de Nadie», que nos lleva a creer que siempre hay «Ángeles Caídos» por doquier. Es así, el psicoanálisis del Sr. barbudo de Freud tiene razón, por que A77aque deja entrever lo que no está de forma explícita, nosotros le encontramos el sentido, y el show en El Teatro se basó en eso: incentivar sentimientos con la gente que los conoce desde «Hacélo por mí», hasta los más pichones en cuanto su discografía. Ciro y Mariano administraron los tiempos muertos entre tema y tema, lamentablemente el equipo de bajo de Luciano y la batería quisieron tomarse un pequeño relax, dichosamente al ultimo lo reemplazaron por uno del legendario grupo Hit (chiste de Ciro, que sólo unos pocos reímos. Ay! Me estoy volviendo vieja), para proseguir con el show que transmitía en vivo Rock&Pop (presión para los músicos??, les parece). Hicieron todas las modalidades ya conocidas, los temas de siempre, y que cantamos con solo escuchar los primeros sonidos. Nos dejaron con las ganas de escuchar más de Antihumano (disco de pronta presentación oficial), pero no interesa, porque las sesiones terapéuticas de los A77aque seguirán por parajes playeros de nuestra costa, ideal para relajarse de verdad.
¿Será que tendremos que estar siguiéndolos por media Argentina para sacar un turnito con ellos?. Consejo: háganse adictos a la técnica de A77aque, si van los domingos, por favor gente… mas energía!!! Que ellos se lo merecen.